Murcia continúa siendo la tercera autonomía con los servicios sociales más precarios

Murcia continúa siendo la tercera autonomía con los servicios sociales más precarios
P. F

La Comunidad «es muy deficitaria en plazas para personas mayores», advierte un informe elaborado por expertos

Javier Pérez Parra
JAVIER PÉREZ PARRA

La Región sigue a la cola de España en servicios sociales fruto de un pronunciado déficit en recursos públicos para personas mayores y con discapacidad, y de una inversión alejada de la media nacional. Así se recoge en el último informe de la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales, publicado ayer. Solo Madrid y Comunidad Valenciana obtienen peor puntuación que Murcia, que se mantiene como la tercera autonomía con un menor desarrollo de su sistema de protección social, que es calificado como «irrelevante».

La Región es «muy deficitaria en todos los servicios para personas mayores», así como en los dirigidos a personas con discapacidad. Además, la cobertura de la renta básica de inserción es «casi residual» pese a las altas tasas de pobreza en la Región. También hay déficit de plazas para mujeres víctimas de violencia de género, mientras la red de acogida para personas sin hogar es insuficiente, según el estudio. Pese al rotundo suspenso, se destacan algunos aspectos positivos, como el incremento en las partidas para servicios sociales en 2018. También la importante reducción de la lista de espera en el sistema de la Dependencia en los últimos años.

Los expertos lamentan que Murcia sea una de las pocas comunidades que aún no cuentan con una ley de servicios sociales «que reconozca derechos subjetivos». La Consejería de Familia e Igualdad no ha llegado a aprobar la norma durante esta legislatura, como tampoco el decreto de Atención Temprana. La consejera Violante Tomás, que dejó precisamente ayer el cargo, se va así sin que dos de sus principales proyectos vean la luz. El informe advierte de que «constituye una absoluta prioridad para la próxima legislatura» la aprobación de una ley de servicios sociales que permita desarrollar un catálogo de prestaciones y servicios.

Las partidas deberían incrementarse un 30% «ante el considerable retraso en relación con la media estatal»

Los directores y gerentes de servicios sociales consideran especialmente grave el déficit de servicios para personas mayores. La Región cuenta con 1,36 plazas residenciales de financiación pública por cada cien mayores, frente a las 2,47 de media nacional. En ayuda a domicilio, la cobertura es del 1,63% en Murcia, mientras en España es del 4,2%. En centros de día ocurre más de lo mismo: hay 0,9 plazas por cada cien personas mayores en la Región, cuando la media nacional es de 1,09.

Discapacidad y sin hogar

La situación es similar en lo que respecta a los servicios para personas con discapacidad. La cobertura es de apenas el 0,89% en plazas residenciales (1,47% de media estatal), y del 1,69% en centros de día (2,67% en España). El informe arroja también déficits claros en la red de alojamiento para personas sin hogar, con 38,3 plazas por cada 100.000 habitantes, frente a la media española, de 62 por 100.000. Además, por cada cien mujeres víctimas de violencia de género hay 6,56 plazas de acogida, cuando en España la cobertura es de 9,91 por cien. Entre los aspectos más negativos figura también la cobertura «casi residual» de la renta básica de inserción. Apenas el 3,6% de la población en riesgo de pobreza tiene acceso en la Región a esta ayuda, «siendo la media estatal del 8%».

La situación sigue sin mejorar en términos generales, pese a la «evolución positiva» en las partidas presupuestarias de la Comunidad y los ayuntamientos, ya que las cifras continúan «muy por debajo de la media estatal». Así, el gasto social por habitante sube desde los 262,39 euros de 2016 a 297,12 en 2018, pero sigue alejado de los 381,2 euros por habitante registrados en el conjunto de España. Además, la Región destina solo un 1,4% de su PIB a los servicios sociales, un porcentaje similar al alcanzado en los años de mayores recortes.

Las administraciones públicas de la Región «tienen el reto de incrementar el esfuerzo presupuestario en servicios sociales» ante «el considerable retraso que tienen en relación con la media estatal», señala el informe. Para alcanzar ese promedio, la Comunidad y los ayuntamientos tendrían que aumentar sus partidas un 30%. Así, el Gobierno regional tendría que aportar 102 millones más al año, y los municipios, 22.

Del suspenso generalizado se salva la dotación de personal, con un trabajador social por cada 2.064 habitantes (lo que mejora la media nacional) y, sobre todo, el sistema de la Dependencia. Murcia reduce la lista de espera, hasta situarla por debajo de la media española, y presenta una cobertura sensiblemente superior a la de otras comunidades.

«El gasto crece por encima»

Pese a la dureza del informe, el Gobierno regional hizo ayer una lectura positiva. «La Comunidad asume el 82,4% del gasto en servicios sociales en la Región», aseguró la Consejería de Familia en un comunicado de prensa. «En los últimos dos años, el gasto en servicios sociales por habitante en la Región ha crecido un 13,23%, por encima de la media nacional», subrayaron desde este departamento.

La Región de Murcia tiene asimismo «una de las mejores estructuras básicas de servicios sociales, con un profesional por cada 2.064 habitantes, mejor que la media estatal, y el acogimiento familiar a menores se sitúa en más de un 70%, muy por encima del 55% de la media nacional». El estudio «reconoce además que la atención a la Dependencia en la Región de Murcia ha mejorado significativamente: se atiende a 35.000 dependientes y al 90% de las personas que solicitan ser valoradas se les reconoce algún grado de dependencia», señaló la Consejería.