La marcha de 19 de los 25 ediles provoca una profunda remodelación del Pleno de Molina

Clavero con sus ediles que siguen: José de Haro, Andrés Martínez, Fuensanta Martínez y Ángel Navarro. / J. L. V.
Clavero con sus ediles que siguen: José de Haro, Andrés Martínez, Fuensanta Martínez y Ángel Navarro. / J. L. V.

Entre los concejales que no siguen está la popular Adoración Molina, que se ha convertido en la de mayor permanencia en la institución municipal con 24 años a sus espaldas

Juan Luis Vivas
JUAN LUIS VIVAS

La Corporación municipal molinense sufrirá una profunda remodelación tras el próximo sábado, 15 de junio, hasta tal punto de que solo seis concejales de la legislatura aún vigente continuarán como representantes municipales en el próximo mandato. Y cinco de ellos son del PSOE, es decir, todos los ediles socialistas elegidos en 2015, menos Esther Sánchez. La sexta cara reconocida por los molinenses en los sillones del salón de plenos será la actual portavoz del PP, Sonia Carrillo, que se convertirá a partir de pasado mañana en la edil más veterana, al afrontar su quinta legislatura consecutiva, desde 2003.

De todo ello se infiere que en la toma de posesión del sábado próximo habrá diecinueve concejales nuevos y, por tanto, otros diecinueve regresarán a casa. Muchos volverán a sus trabajos, otros se irán al paro o se jubilarán, según los casos. Entre los ediles salientes hay algunos que solo han estado una legislatura, o menos aún, como es el caso de Juan Alcaide, de Cambiemos Molina, quien sustituyó a su compañera Maru Carbonell ya iniciado el mandato.

Histórica del PP

Pero hay otros que llevan lustros en el cargo y el récord de permanencia en la institución municipal y en la historia democrática del Consistorio molinense lo ostenta Adoración Molina, concejal del PP desde 1995; es decir, ha estado 24 años repartidos en seis legislaturas.

En la toma de posesión del sábado continuarán solo seis concejales de la actual legislatura: cinco del PSOE y la portavoz del PP

«Para mi ha sido una satisfacción servir a un municipio que me acogió en 1981, cuando trasladaron a mi padre», comentó Molina, natural de la Puebla de Don Fadrique (Granada). Su trayectoria vital la ha desarrollado en la ciudad molinense, «un municipio emprendedor del que me siento muy orgullosa», subraya la que también ha sido diputada popular en la Asamblea Regional durante la legislatura que está a punto de concluir.

Adoración Molina ha tenido responsabilidades de gobierno durante 21 años, asumiendo diversas competencias encomendadas por el exalcalde Eduardo Contreras. Pero ella destaca la primera etapa al frente de la Concejalía de Bienestar Social, «cuando dimos un gran impulso a las asociaciones, dotándolas de muchos recursos».

La edil popular saliente admite que echará de menos la política activa, aunque seguirá colaborando con su partido. Pero ahora le toca afrontar el reto de regresar a la docencia, en concreto al colegio Los Olivos, del que es socia cooperativista. «Tendrán que buscarme acomodo, pero yo encantada de volver a otra pasión de mi vida, la enseñanza», comenta.

También ha estado 16 años en el Ayuntamiento la edil del PP Lola Vicente, que comenzó en 2003, como Sonia Carrillo. A diferencia de esta, Vicente no salía en las listas populares y le toca emprender un rumbo nuevo. «Si puedo me tomaré unos días de vacaciones y luego volveré a mi carrera laboral como técnico de laboratorio y auxiliar de enfermería», explica. La exconcejal de Bienestar Social y Participación, entre otras áreas que gestionó durante trece años, considera que desde su «humilde posición he contribuido a que Molina de Segura sea un poquito mejor».

Estanislao Vidal se jubila

Al que tampoco se le verá por los despachos municipales a partir de la semana próxima es a Estanislao Vidal, otro veterano que acumula dieciséis años como cargo público, ocho con el PP (1995-2003) y otros ocho con Cs y como edil no adscrito (2011-2019). Con más de 40 años

cotizados, según explica, el 20 de agosto «cumpliré 63 años y ya me podré jubilar», indica el que ha sido candidato a la alcaldía por Coalición de Centro Democrático (CCD) en las últimas elecciones municipales. Al no obtener escaño, regresará a casa porque «hay que aceptar lo que han decidido los ciudadanos y la vida sigue con la familia y con los amigos», manifiesta.

Junto a Molina, Vidal y Vicente tampoco seguirán otros ediles no adscritos, como Pedro González, ya jubilado, Miguel Ángel Rodríguez, Concepción Orenes, Trinidad Romero y Alberto Aguilar, así como la mayoría del PP: Juana Carrillo, José María Vicente, Remedios López, Juan Antonio Gomariz y María José Hernández.

Tampoco podrá seguir el concejal de IU Antonio López, elegido durante dos legislaturas, con especial incidencia en esta última al haber tenido responsabilidades en el gobierno de coalición.

«Es cierto que en el gobierno se pueden hacer cosas y yo hago una valoración muy positiva de esta etapa», comenta López, que iba en el número 2 de las listas de IU-Verdes. Se despide con cierta «amargura» porque su partido no ha conseguido representación y él estará un tiempo en el paro hasta su jubilación definitiva.

Miñana buscará trabajo

Los concejales de Cambiemos Molina, donde confluye Podemos, son de los menos longevos en la Corporación molinense. Además del citado Juan Alcaide, se despiden Rocío

Balsalobre, Pedro Jesús Martínez y Fernando Miñana, concejales desde 2015. «Yo no soy político profesional, como otros que llevan más de veinte años, y ahora tocará buscar trabajo», confiesa Miñana, licenciado en Periodismo. Advierte de que seguirá vinculado al proyecto político de Podemos y al movimiento asociativo, «porque somos así y no lo podemos evitar».

Su compañero Pedro Jesús Martínez se centrará al cien por cien en su despacho de abogados. El edil de Cultura y Participación Ciudadana en funciones, entre otras competencias, remarca que ha sido «una experiencia muy rica y, sobre todo, destaco el cambio de gobierno que

ahora se ha consolidado y ha evitado un tripartito en el que podría haber entrado la ultraderecha». Como indica una famosa frase de la película 'My Blueberry Nigths', «adiós no significa siempre el final, a veces significa un nuevo comienzo».