El Heredamiento evita la liquidación al sumarse Cajamar a su plan de pagos

El abono de los créditos se hará con cargo a las primeras cesiones de caudales excedentarios de agua que acontezcan

Juan Luis Vivas
JUAN LUIS VIVAS

«¡El Heredamiento Regante no se liquida!», exclamaron ayer con alegría integrantes de esta asociación agraria que representa a más de 4.000 comuneros de Molina de Segura, Lorquí y La Algaida (Archena). Y no se liquida porque su principal acreedor, Cajamar, se ha adherido 'in extremis' a los planes de viabilidad y de pagos propuestos por la actual junta directiva del Sindicato de Riegos, órgano ejecutivo del Heredamiento.

Tras esta primera adhesión por parte de dicha entidad financiera, avalada por los administradores concursales, el Heredamiento ha puesto los ojos en el Gobierno regional, al que pedirá en breve su adhesión al convenio de viabilidad ante la imposibilidad de hacer frente a los créditos con privilegio especial a favor de la Consejería de Agricultura, salvo con los ingresos procedentes de la cesión de caudales excedentarios que se tramitarán ante la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS).

Según Carrillo, «se pedirá que dichos créditos sean abonados con cargo a las primeras cesiones que se produzcan para, a continuación, y una vez saldados estos, proceder al pago del resto de créditos ordinarios, toda vez que los subordinados por importe cercano a los 6 millones de euros (recargos, intereses, costas, etc) no serán abonados por la Comunidad, como así consta en el convenio apoyado por Cajamar». Y añadió que Caixabank, el Ayuntamiento molinense y Seiasa son otros acreedores afectados por este concurso, que cobrarán los créditos ordinarios reconocidos a lo largo de los años venideros con ingresos procedentes de la cesión de agua mediante acuerdo suscrito con las comunidades de Campotéjar y Rambla Salada, que participarán en porcentajes del 80 y 20 % respecto de dichos excedentes.

La reunión mantenida el lunes por la alcaldesa, Esther Clavero, y el edil de Medio Ambiente, Juan Alcaide (exsecretario del sindicato de riegos) con directivos de Cajamar fue determinante, ya que hasta ese momento la amenaza de disolución era más que patente. Prueba de ello es que los representantes de la entidad no habían comparecido a la junta de acreedores convocada hace una semana, por lo que todo hacía presagiar que no asumiría las condiciones planteadas por el Heredamiento.

Clavero y Alcaide expusieron a los responsables de Cajamar «la extrema gravedad de la situación a la que se abocaba a nuestra huerta si el heredamiento entraba en liquidación y le mostramos nuestra adhesión al plan de viabilidad», en palabras del edil de Cambiemos Molina.

La alcaldesa mostró su satisfacción y comentó que «hoy es un gran día para Molina al garantizarse la viabilidad del Heredamiento». Agradeció a Cajamar y al resto de acreedores «la apuesta que han realizado a favor de esta comunidad de regantes, al sumarse a un documento que permite la continuidad de una de las organizaciones sociales y económicas más importantes del municipio».

Para los responsables del Heredamiento este acuerdo debe suponer la estabilización definitiva de la entidad, ya iniciada hace 5 años «cuando los regantes recuperamos el control y echamos a los antiguos gestores que nos habían llenado de deudas, vaciado la caja y dejado las obras sin terminar», alegan los comuneros.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos