Bienestar Social consolida una atención más cercana a ancianos y dependientes de Molina

Bienvenida, en la entrada de su casa en Altorreal. / J. L. V.
Bienvenida, en la entrada de su casa en Altorreal. / J. L. V.

El 90% de los usuarios se muestran satisfechos con las nuevas unidades de trabajo social en sus barrios y urbanizaciones

JUAN LUIS VIVAS

Bienvenida, 79 años, reside en Altorreal y se pasa el día acompañando a su marido, de 84, en la residencia de la urbanización, ya que él necesita la máxima atención al no poder valerse por sí mismo. Por la noche, la anciana regresa a su casa y para ello necesita que alguno de sus hijos o una enfermera la acompañen a su domicilio debido a sus limitaciones físicas. «Me han dicho que yo también necesito la dependencia, como a mi marido», señala. Hasta hace dos años tenía que acudir al centro de servicios sociales de Molina de Segura para gestionar diversos recursos, como las ayudas por la dependencia de su esposo. Ahora se muestra aliviada, ya que no tiene que recorrer los más de cinco kilómetros que separan su hogar del centro La Cerámica, donde está ubicada la sede principal de la Concejalía de Bienestar Social.

Desde que comenzó a funcionar en Altorreal la Unidad de Trabajo Social (UTS) y el Servicio de Mayores y Dependencia esta mujer se muestra muy satisfecha porque su hijo apenas tiene que trasladarla 500 metros de distancia. «También me tienen que llevar porque yo no puedo subir cuestas, pero está mucho más cerca y es un alivio», señala.

Ese grado de satisfacción de Bienvenida se extiende a otras muchas personas que se han visto beneficiadas por la descentralización de dichos servicios, que ha seguido un proceso gradual hasta llegar al año 2017 en el que fueron creados diversos y nuevos puntos para la atención: La Alcayna, Altorreal, San Roque y Las Balsas. Estos se sumaron a otros que ya estaban funcionando en pedanías, como La Ribera, El Llano y Torrealta, entre otros.

Así se recoge en un estudio que está terminando de elaborar la Concejalía y del que se puede avanzar como principal resultado que la casi totalidad de los usuarios entrevistados (91,1%) que han recibido servicios descentralizados manifiestan tener bastante o mucha satisfacción.

El edil de Bienestar Social, Ángel Navarro, indica que este proceso «ha favorecido la aproximación a los ciudadanos de Molina de los servicios sociales de atención primaria». Entre ellos cita la información, asesoramiento y orientación de recursos sociales, derivación a recursos y prestaciones sociales. Igualmente, se ofrece la posibilidad de tramitación y gestión de los distintos recursos y prestaciones sociales: ayudas económicas municipales o renta básica de inserción, entre otros. En cuanto a los servicios prestados por la Unidad de Mayores y Dependencia, se encuentran la atención a la dependencia, pensiones no contributivas, ayuda a domicilio y teleasistencia. «De esa forma, se proporciona a los molinenses la cercanía en el uso de los recursos que precisan para sus necesidades», remarca.

Casi 4.000 expedientes

En cuanto a los expedientes tramitados, en el análisis municipal se observa que ha habido un incremento entre 2016 y 2018 del 2,5%, pasando de 3.726 en 2016 a 3.819 en 2018. Al igual que el conjunto de los expedientes tramitados, la evolución de aquellos individuales realizados entre 2016 y 2018 ha sido creciente, hasta un 14,8%, habiéndose pasado de 2.270 en 2016 a 2.607 en 2018. «Este hecho es indicativo de que se ha incrementado el número de recursos facilitados a los usuarios de servicios sociales y, además, ha aumentado el nivel de gestión de los trabajadores sociales encargados de las distintas Unidades de Trabajo Social», apunta Navarro. A ello se suma que los molinenses beneficiados de este proceso se han ahorrado centenares de kilómetros durante los dos últimos años, según comenta también el edil socialista.

Crecimiento de la población

La población ha crecido en más de 8.000 habitantes en la última década. Molina de Segura contaba con 70.964 habitantes en el año 2018, lo que representa el 4,8% sobre el total regional. En la última década se ha producido un crecimiento poblacional del 13,7% (más de 8.000 habitantes) y, por tanto, un incremento de la densidad de población al pasar 368,2 habitantes por kilómetro cuadrado en 2008 a 418,7 en 2018.

El aumento de población de Molina, según el análisis realizado por Bienestar Social, no ha sido homogéneo al considerar la distribución del municipio por UTS. El estudio concluye que, a excepción de la UTS número 9 de San Antonio, el resto de unidades inmersas en el proceso de descentralización analizado ha experimentado un incremento de su población. Consecuentemente, según el análisis, los efectos beneficiosos del proceso de descentralización se han trasladado a 42.354 habitantes, y a 1.443 habitantes más del municipio en relación a los existentes en 2016.