Agentes de la Policía Local de Molina ayudan a dar a luz a una mujer en la calle

María García Clemente
MARÍA GARCÍA CLEMENTE

La del martes fue una noche especial para los agentes de la Policía Local de Molina de Segura que se encontraban de servicio. No todos los días se tiene la oportunidad de ayudar a traer una vida al mundo, como ocurrió al filo de la medianoche en la calle San Ignacio de la localidad. Dos agentes del Cuerpo se encontraron con una mujer que se había puesto de parto y permanecía tumbada en la acera. La embarazada estaba acompañada por su marido y dos hijos pequeños y no había podido llegar hasta su domicilio, situado en la misma calle.

Inmediatamente, los agentes trataron de ayudar a la mujer para que aguantara hasta que llegaran los servicios sanitarios del 112, que ya había sido alertado, pero se dieron cuenta que la cabeza del bebé ya se encontraba fuera. Así, y tras retirar al hombre de la escena, ya que estaba visiblemente nervioso, la Policía Local ayudó en el nacimiento, que resultó ser una niña.

Los agentes acompañaron a la madre hasta la llegada de la ambulancia del 112, que se personó en el lugar apenas cinco minutos después del nacimiento de la pequeña. Los sanitarios cortaron el cordón umbilical y se llevaron a madre e hija hasta el hospital, para revisar su estado.