El obispo recibirá a vecinos de El Fenazar para estudiar el traslado del párroco

El edil popular Juan Antonio Gomariz niega haberse reunido con Lorca Planes para que Don Julián siga en la parroquia de la pedanía

JUAN LUIS VIVAS

El movimiento de banquillo que ha hecho el obispo de la Diócesis de Cartagena, José Manuel Lorca Planes, no ha gustado a los vecinos de la pedanía molinense de El Fenazar. Muchos feligreses de la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles están literalmente que trinan, porque esperaban que en la relación de los 59 curas trasladados y cesados por Lorca Planes se encontrase el nombre de Don Julián -párroco de Nuestra Señora de los Ángeles.

Una delegación, de los más de 200 vecinos que firmaron un escrito para pedir el cambio de sacerdote, ha mostrado su «sorpresa», «indignación» e incluso ha tildado de «cacicada» la decisión. Considera que «personas influyentes del Ayuntamiento y ajenas a la parroquia han frenado la salida del cura». No quiere desvelar su fuente, pero denuncia que hubo una reunión en el Obispado que hizo «cambiar de criterio» a Lorca Planes.

La semana del 7 al 11 de julio tuvo que producirse el supuesto encuentro de «gente influyente» de Molina de Segura con el obispo, y que, al parecer, pudo ser determinante para mantener a Don Julián en El Fenazar. Ante el rumor de que podría tratarse de un concejal del PP, este diario se puso en contacto con Juan Antonio Gomariz, el último concejal incorporado a la Corporación molinense en sustitución de Mariola Martínez, y que además de residir en la zona es el alcalde pedáneo de Campotéjar Alta y Baja.

Gomariz admitió ser «amigo personal del cura», pero negó haber mantenido una reunión con Lorca Planes para tratar este asunto. «Yo no me he reunido con nadie, no tengo nada que ver». El nuevo concejal popular indicó, no obstante, que recibió una llamada del Obispado para preguntarle por las firmas recogidas en Campotéjar y Gomariz y les dijo que apenas tenía constancia de esa recogida en la pedanía. Sin embargo, este diario tiene en su poder un listado con las firmas de 218 vecinos y sus respectivos números de carné de identidad. Anteriormente, en marzo, los vecinos registraron otras 250.

Recurrirán al Nuncio

Desde el pasado febrero están reclamando una audiencia con el obispo. Después de haber presentado escritos, enviado correos electrónicos y haber realizado llamadas telefónicas, por fin, el próximo martes, a partir de las 11 horas, serán recibidos por Lorca Planes. Sin embargo, los vecinos advierten de que no se van a contentar «con cualquier respuesta».

De hecho, están dispuestos a recurrir al Nuncio para que trasladen, «de una vez por todas», al cura con el que «tantos problemas estamos teniendo». Además, el vicario de zona, Fernando Valera, está informado de todo el proceso desde el primer momento y los vecinos aseguran tener constancia de que éste ha trasladado sus quejas a Cartagena. «El obispo conoce la trayectoria de este cura y los problemas que ha tenido en Cehegín, El Llano de Molina y El Fenazar. De Alumbres tuvo que salir de noche y escoltado porque los vecinos se lo comían».