El ministro visita Camarillas tras el enfado de la patronal y el CES

El ministro Íñigpo de la Serna recibe de manos del presidente de la Regón de Murcia, Fernando López Miras un reproducción de la Cruz de Caravaca. /G. Carrión / AGM
El ministro Íñigpo de la Serna recibe de manos del presidente de la Regón de Murcia, Fernando López Miras un reproducción de la Cruz de Caravaca. / G. Carrión / AGM

Íñigo de la Serna recorrerá las obras de la variante y repasará la lista de proyectos pendientes con López Miras

Manuel Buitrago
MANUEL BUITRAGO

Cuando aún resuena el eco de las críticas y protestas de los empresarios y del Consejo Económico y Social (CES) por el retraso en las infraestructuras, el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, dedicará su primera visita a la Región de Murcia a recorrer las obras de la variante ferroviaria de Camarillas. Lo hará esta mañana, con unos meses de retraso sobre las previsiones iniciales del Gobierno regional y de la patronal. Antes de visitar la zona de obras, a caballo entre las provincias de Murcia y Albacete, el ministro se reunirá en el palacio de San Esteban con el presidente López Miras, según informó ayer la Comunidad Autónoma. Los andenes de las estaciones de Cieza y Agramón serán ampliados para dar servicio a los trenes de mercancías.

Íñigo de la Serna mantuvo una reunión en noviembre con el anterior presidente de la Comunidad, Pedro Antonio Sánchez, con quien hizo un repaso de las infraestructuras pendientes y anunciaron varias medidas que no se han cumplido. Indicó que el AVE estaría en servicio en Murcia a finales de este año, cuando la realidad es que lo hará a lo largo del primer semestre de 2018. Asimismo, anunciaron un acuerdo para el cierre comercial del aeropuerto de San Javier que no se produjo, por lo que la Consejería de Obras Públicas retomó su plan inicial para sacar a licitación el concurso de explotación de Corvera.

El ministro pondrá hoy al corriente al presidente de la Comunidad de la marcha de las obras del AVE, así como de los planes para la puesta en servicio de la variante de Camarillas, que se retrasará porque hay que adjudicar el contrato para la señalización de la vía, que tiene un plazo de ejecución de doce meses. Estos retrasos han motivado las protestas de los empresarios y del Consejo Económico y Social. Los primeros lo hicieron en su boletín de coyuntura y en su asamblea anual, donde denunciaron su «hartazgo» por la «tomadura de pelo». López Miras dijo en aquella ocasión que se sentía «enfadado» por el mismo motivo. El presidente del CES, por su parte, calificó la situación de «cabreante».