Más de 2.400 sanitarios han sufrido alguna agresión en la última década en la Región de Murcia

Dos de cada tres víctimas son mujeres, la mayoría médicas de familia

Javier Pérez Parra
JAVIER PÉREZ PARRA

Más de 2.400 sanitarios han sufrido algún tipo de agresión verbal o física en la Región en la última década, según los datos que maneja el Servicio Murciano de Salud (SMS) y que hoy se harán públicos con motivo del Día Nacional con el que se pretende concienciar contra esta lacra. Lejos de remitir, el número de incidentes aumentó ligeramente el año pasado: de los 199 registrados en 2017 se pasó a 204. Dos de cada tres víctimas son mujeres, la mayoría médicas de familia. En los hospitales, son las enfermeras las que más agresiones sufren.

El asesinato, hace ahora diez años, de la médica María Eugenia Moreno en su consulta del centro de salud de Moratalla supuso un punto de inflexión. A partir de entonces, el SMS puso en marcha un mecanismo que permite a los profesionales denunciar cualquier incidencia a través de la web, tras lo que se activa un protocolo de atención. Gracias a este sistema se puede, además, contabilizar las agresiones y analizar su evolución. En 2009 y 2010, justo tras la puesta en marcha de estas nuevas medidas, se rozaron los 300 casos registrados. A partir de 2011 se produjo un descenso y, posteriormente, una estabilización en torno a las 200 agresiones notificadas cada año.

El problema, en definitiva, persiste pese a las campañas de concienciación y a la conmoción que supuso el asesinato de María Eugenia Moreno a manos de un paciente hace ya un década. Las medidas preventivas, como botones antipánico y vigilantes de seguridad en los centros más conflictivos, son bien recibidas, pero sindicatos y organizaciones colegiales piden reforzar los medios disponibles.

El asesinato de María Eugenia Moreno, hace diez años, supuso un punto de inflexión

Las 204 agresiones registradas el año pasado estuvieron dirigidas contra 246 profesionales en total (164 de ellos mujeres y el resto hombres). En 22 casos hubo violencia física. En el resto, intimidación, amenazas, vejaciones e insultos. La mayor parte de los incidentes se producen en Atención Primaria. En concreto, en 2018 se contabilizaron 135 agresiones en centros de salud y consultorios, frente a 69 en hospitales o consultas de médicos especialistas.

La mayoría de casos notificados en el SMS no terminan en los juzgados. El año pasado solo hubo 37 denuncias ante los tribunales y 32 ante los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad. 26 profesionales solicitaron asesoramiento jurídico al Servicio Murciano de Salud. El número de denuncias en los juzgados descendió un 11% el año pasado en relación al anterior.

Por categoría profesional, los médicos acumulan más de 1.000 agresiones a lo largo de la última década, mientras los enfermeros han sufrido 616 y los auxiliares de Enfermería 220, según los datos que maneja el SMS. El personal de Administración ha notificado 283 incidencias. También han padecido la violencia verbal o física en sus puestos de trabajo 21 matronas, 98 celadores, 23 vigilantes de seguridad, 13 fisioterapeutas, 12 asistentes sociales, 20 conductores de ambulancia y seis técnicos de Radiodiagnóstico.

Más hombres agresores

Mientras las víctimas son mayoritariamente mujeres, los agresores son sobre todo hombres, en una proporción de seis a cuatro. El rango de edad más frecuente es el comprendido entre los 36 y 40 años (en el caso de los hombres), y entre los 46 y 55 años (entre las mujeres). Los agresores de entre 31 y 55 años son los responsables de más de la mitad de los ataques al personal sanitario.

La no aceptación de las normas del centro es el principal desencadenante de estos incidentes. La exigencia de pruebas complementarias o de medicación no indicada es la segunda causa más habitual.

La presidenta del Colegio de Médicos, Isabel Montoya, subraya que es necesario redoblar la concienciación. Para ello, la institución ha vuelto a lanzar, por segundo año consecutivo, una campaña en cines con la proyección de un vídeo contra las agresiones protagonizado por los actores Ginés García Millán y Pepa Aniorte, el entrenador José Antonio Camacho y el chef Pablo González-Conejero, entre otras caras conocidas. Queda mucho por hacer, como demuestran los resultados de la encuesta que el Colegio llevó a cabo el año pasado a la puerta de los cines donde se proyectaba el vídeo. «El 18% de los encuestados dijeron que podía haber motivos detrás de una agresión; es decir, de alguna manera se justificaban», explica Isabel Montoya, la presidenta de la institución colegial. «Estas respuestas se daban más bien en gente mayor. En los jóvenes, el rechazo era categórico, lo cual es esperanzador», añade.

Los médicos valoran la puesta en marcha del plan contra las agresiones hace ya una década, pero denuncian que la situación «está estancada». «Los observatorios están muy bien, pero recoger datos debe servir para tomar decisiones. Hay procedimientos mejorables», señala Isabel Montoya.

«La punta del iceberg»

Por su parte, Satse considera que los datos del SMS representan «solo la punta del iceberg». Temístocles Sánchez, delegado de prevención del sindicato de Enfermería, pide más formación a los profesionales para poder afrontar estas situaciones y la generalización de los botones antipánico en las consultas y controles de enfermería de los hospitales.

Otro de los aspectos clave es la colaboración con la Fiscalía, que suele solicitar para los agresores penas por atentado contra funcionario público, y con las fuerzas de seguridad. En este sentido, en 2017 se puso en marcha la figura del interlocutor policial sanitario en la Región (hay uno en cada comunidad autónoma). De esta forma, se intenta llevar a cabo una planificación y estrategia concertada, subrayan fuentes del SMS.

Más