Tres sondeos permitirán comprobar si el barco fenicio de Mazarrón presenta daños

Un arqueólogo examina la caja donde se custodia el pecio, el martes. / CEDIDA POR LA CONSEJERÍA DE CULTURA
Un arqueólogo examina la caja donde se custodia el pecio, el martes. / CEDIDA POR LA CONSEJERÍA DE CULTURA

Un laboratorio de Texas analizará una muestra de la madera con el fin de detectar contaminación por óxido de hierro procedente de la caja

Miguel Rubio
MIGUEL RUBIO

La campaña científica para comprobar el estado de conservación del barco fenicio de La Isla, del siglo VII antes de Cristo, encara la operación más delicada. El equipo dirigido por el arqueólogo y experto en arquitectura naval antigua Carlos de Juan Fuertes tiene previsto la próxima semana tomar una muestra de madera de un centímetro cúbico, aprovechando una esquirla, para someterla a un análisis en el laboratorio de la Universidad de Texas A&M, «una centro de referencia mundial en la conservación de madera arqueológica», según la Consejería de Cultura. Esa prueba permitirá arrojar luz acerca de si el casco de la nave se ha podido contaminar por óxido de hierro procedente de la caja de acero que lo protege desde 2008.

Además, los trabajos autorizados por la Comunidad prevén la apertura de tres sondeos situados en la proa, la popa y la zona central de la embarcación. Los dos primeros se situarán de manera que «se pueda observar tanto la madera de la cara interna del casco como la externa». Cultura, que ha encargado esta decisiva misión arqueológica, explica que se realizarán «todas las observaciones, mediciones y registros, mediante fotografía, fotogrametría, dibujo arqueológico y croquis acotados, para documentar tanto el estado o grado de fragmentación de la madera, como los cambios en la consistencia».

«Tanto las eventuales planchas que se retiren, como otros elementos de protección, volverán a colocarse en su emplazamiento tras la realización de los sondeos, que a su vez serán rellenados con arena fina del entorno, tras la finalización de la diagnosis», detalla la consejera de Cultura. Esperanza Moreno remarca que el objetivo de los trabajos «es preservar nuestro patrimonio, del cual el pecio fenicio es un gran ejemplo» y subraya «la apuesta decidida del Gobierno de Fernando López Miras con la recuperación del magnífico patrimonio histórico regional».

Los resultados de la campaña arrojarán luz sobre la necesidad de extraer de urgencia el pecio

Con anterioridad a la toma de una decisión definitiva sobre la cuestión de su extracción, conservación y musealización del pecio por parte de la comisión de expertos, la Consejería quiere obtener información arqueológica sobre el estado en el que se encuentra el barco. «Dentro de la problemática específica de 'Mazarrón 2'», excavado por el Museo de Arqueología Subacuática de Cartagena (Arqua) en dos campañas (1999-2001 y 2007-2008), «es necesario conocer el estado de la madera y el grado de fragmentación/fisuras que presenta la arquitectura naval». Las afecciones a valorar serían, por una parte, «aquellas consecuencia de dos procesos de excavación y reenterramiento, pero también otras posibles que pudiera estar ocasionando la llamada caja fuerte sobre la madera, tanto por compresión por el peso global de la estructura, por cizallamiento de los largueros sobre las piezas más superficiales, así como la contaminación de la madera por óxido de hierro de la propia arca».

La consejera destaca la apuesta del Gobierno regional por «preservar nuestro patrimonio»

Los arqueólogos también deben valorar «si se ha producido un hundimiento de esta caja sobre el pecio ante la evidente desaparición del sustrato arenoso del entorno, como causa de la corriente submarina dominante en la zona».

¿Fuera o dentro del agua?

Otro de los objetivos es establecer la urgencia o no de la realización de nuevas actuaciones encaminadas a la preservación futura del yacimiento, que tiene la catalogación de bien de interés cultural (BIC). En este sentido, caben dos opciones posibles. Una sería «su preservación temporal», en el actual emplazamiento, bajo el agua, hasta que se articule la actuación de la Demarcación de Costas del Estado [la playa está pendiente de un proyecto de regeneración], «realizando las oportunas inversiones públicas en la reparación de la caja fuerte, protección del pecio de la corriente submarina y programa de vigilancia».

La otra, «proceder definitivamente con la recuperación de urgencia a superficie del pecio, siguiendo los criterios designados por la comisión». El plan diseñado establece «extraerlo en las porciones más grandes posibles aprovechando las fisuras existentes y las juntas de arquitectura, para proceder al desalado, descontaminación de óxido de hierro, impregnación en PEG, congelación y secado por liofilización de las maderas». Una vez restaurado se expondría en un museo. El Ayuntamiento de Mazarrón ya trabaja en la construcción de unas instalaciones en el cabezo del faro.

Esta semana, el equipo científico ha realizado dos inmersiones preparatorias, una de ellas con apoyo de especialistas de la Guardia Civil, para la campaña de la próxima semana. Ayer, dos técnicos del Arqua se sumaron a las labores. Además de De Juan, el equipo contratado por la Consejería lo forman Miguel San Juan, David Munuera, José Antonio Moya y Andrea Sanz Catalá.