«Ver al niño colgando del balcón es algo que no se me olvidará jamás»

El padre del niño, Youssou Faye, le da la mano a Juan Miguel Hernández, ayer por la tarde. / pablo sánchez / agm
El padre del niño, Youssou Faye, le da la mano a Juan Miguel Hernández, ayer por la tarde. / pablo sánchez / agm

Un vecino del Puerto salva la vida a un menor de tres años al cogerlo en el aire después de que se precipitara al vacío desde un segundo piso

Juan Ruiz Palacios
JUAN RUIZ PALACIOS

Todavía le tiembla la voz cuando recuerda lo que vivió el pasado jueves: «Estaba bajando del coche. Acababa de aparcar y vi que una mujer gritaba desconsoladamente porque un crío estaba colgando de un balcón». Juan Miguel Hernández, un vecino de Puerto de Mazarrón, salvó la vida a un niño de tres años cogiéndolo en el aire cuando el pequeño se precipitó por el balcón de su vivienda, situada en la calle Joaquín Turín de la localidad, perpendicular a la vía San Juan.

«En el momento que vi la escena, no me lo pensé dos veces y me acerqué corriendo. La mujer que estaba en la calle comenzó a llamar a todos los telefonillos del edificio para alertar a los vecinos de lo que estaba sucediendo», relata Hernández, de 35 años. Según fuentes de la Policía Local, «el pequeño vive con sus padres en un segundo piso y, al parecer, se colocó fuera de la barandilla y se agarró». Las mismas fuentes sostienen que «la madre tuvo un despiste y por eso el crío estaba en el balcón».

Hernández, que se ha convertido en un héroe para el pueblo, relata a 'La Verdad' que el pequeño estaba intentando trepar para ponerse a salvo. «Quería meterse de nuevo en el balcón, y el pobre no podía. A mí solo me dio tiempo a ponerme justo debajo de él y a apoyarme en un coche que había aparcado, por si se caía», asegura este vecino. Tras un par de escasos pero eternos minutos, las fuerzas del pequeño se esfumaron por completo y cayó al vacío. «Se dio un porrazo en el balcón del primer piso, pero finalmente pude cogerlo en el aire. No llegó a tocar el suelo. La suerte que tuve es que el pequeño me vino directamente en las manos, porque lo único que hice fue alargar los brazos para poder cogerlo», comenta con humildad y con la voz medio apagada aún por el susto.

«Él quería trepar para ponerse a salvo. Lo único que yo hice fue alargar los brazos», relata Juan Miguel

«Fue un cúmulo de suerte»

Hasta el lugar se desplazó una ambulancia para atender al pequeño, que fue trasladado al hospital Santa Lucía de Cartagena para que los médicos le realizaran una exploración y descartaran lesiones. «Voy a ir a su casa a verlo y a llevarle algún detalle», comentaba ayer, unas horas antes de subir a ver al pequeño.

«No considero que le haya salvado la vida. Ayer me encontraba muy nervioso por lo sucedido. Ver a un niño colgado de un balcón y esperar a que caiga es una imagen muy fuerte. No creo que se me pueda olvidar en toda mi vida», confesaba Juan Miguel. «No paro de recordarlo todo a cada momento. No creo que sea un milagro, sino un cúmulo de buena suerte. El niño no tiene ningún rasguño. Es sorprendente», añadió. Ayer por la tarde, Juan Miguel estuvo en la casa del pequeño para conocer a los padres y ver al niño. Sin embargo, el menor se encontraba durmiendo. No osbtante, Juan Miguel aprovechó para hablar un buen rato con los progenitores, quienes le agradecieron el acto heroico.

Reconocimiento

La alcaldesa, Alicia Jiménez, aseguró a este diario que «una vez que la Policía Local registre el informe con los hechos sucedidos y Juan Miguel Hernández se identifique oficialmente como la persona que le salvó la vida al niño, procederemos a darle un reconocimiento en el Ayuntamiento». Añadió que «tuvo la sangre fría, la valentía y la templanza de esperar a que el pequeño cayera para cogerlo. Queremos agradecerle la gran labor que hizo».

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