Cultura autoriza las inmersiones para averiguar si el barco fenicio de Mazarrón corre peligro

La embarcación de los GEAS de la Guardia Civil, ayer en la zona donde se encuentra el pecio, con los submarinistas en el agua. / VICENTE VICÉNS / AGM
La embarcación de los GEAS de la Guardia Civil, ayer en la zona donde se encuentra el pecio, con los submarinistas en el agua. / VICENTE VICÉNS / AGM

Los arqueólogos, apoyados por submarinistas de la Guardia Civil, inician los trabajos en el yacimiento, que se prolongarán durante dos semanas

Miguel Rubio
MIGUEL RUBIO

Un temporal hundió hace 2.700 años la nave, de ocho metros de eslora y cargada de mineral, y ahora un equipo de profesionales afronta la difícil tarea de comprobar si la seguridad del barco fenicio de La Isla, en Mazarrón, corre algún peligro. Los trabajos se prolongarán durante las dos próximas semanas después de que la Consejería de Cultura (que sufraga la misión científica) autorizara ayer mismo las inmersiones en el yacimiento, que está protegido como bien de interés (BIC). Un grupo formado por especialistas en arqueología subacuática y buzos expertos de la Guardia Civil (GEAS) se sumergieron ayer, durante casi dos horas, para un primer reconocimiento exterior del arcón que protege el pecio. El objetivo era confirmar que la estructura no había sufrido «ningún tipo de manipulación», según explicó a 'La Verdad' un portavoz de Cultura.

Los expertos realizaron ayer la primera inspección de la embarcación del siglo VII antes de Cristo

La inmersión también permitió realizar las primeras fotografías, aunque de baja calidad debido a la falta de visibilidad en el fondo marino por el temporal que azota la costa. Las condiciones meteorológicas marcarán los próximos días de la expedición. En principio, los expertos esperan que la situación en el mar mejore hoy con el fin de poder avanzar en las labores. La primera tarea será obtener una fotogrametría con un equipo especial formado por varias cámaras; para ello es necesario tomar cientos de imágenes con la finalidad de componer un montaje en tres dimensiones (3D). Ese modelo contendrá toda la información del pecio y del yacimiento.

Preparado el plan de rescate

El objetivo de la misión, que dirige el especialista en arquitectura naval antigua Carlos de Juan, será determinar el estado de conservación de la embarcación, que data del siglo VII antes de Cristo. Los «indicios científicos» que manejan los expertos apuntan a que la nave corre peligro debido a que la estructura metálica que protege los restos ha perdido estabilidad, por las propias corrientes marinas, y podría desplomarse sobre la misma nave. De confirmarse esa hipótesis, la recomendación de estos arqueólogos será abordar un rescate de emergencia del pecio.

La responsabilidad corresponde, no obstante, a la comisión de seguimiento del barco fenicio, formada por técnicos y políticos de las tres administraciones. La Consejería recordó ayer que no hay nada acordado sobre la extracción de la barcaza no está tomada, a la espera de los resultados que arroje la inspección. El Ministerio de Cultura, por su parte, confía en que sea una decisión «consensuada» con la Comunidad, para lo que está prevista una reunión el mes que viene. La semana pasada, tanto el alcalde, Gaspar Miras, como el concejal de Cultura, Ginés Campillo, ya dieron por hecho que habrá que sacar la nave. El regidor incluso anunció que esos trabajos se iniciarán en septiembre.

Con todo, el plan de rescate de emergencia ya está diseñado. Según el procedimiento establecido, la nave no se extraería de una sola pieza, sino que se desmontaría «siguiendo las líneas de fractura conocidas y las juntas arquitectónicas en las porciones más grandes posibles». Antes de su traslado a un laboratorio para su consolidación y restauración (se bajaran las instalaciones de Arquatec, en Cartagena), la madera se depositaría en una balsa de la planta desaladora de los regantes de Mazarrón, para permanecer durante un tiempo hasta quedar libre de sal.

Una de las incógnitas a resolver es dónde se expondrá la nave una vez restaurada. El Ayuntamiento quiere construir un museo en La Isla, pero todavía no cuenta con proyecto ni presupuesto. La importancia del pecio 'Mazarrón II' (los restos de otra barcaza de la misma época descubiertos en La Isla se exponen en el Arqua de Cartagena) no radica en su antigüedad, sino en su buen estado de conservación. «Es una joya porque atesora el saber tecnológico que traen los fenicios. Fue construida por artesanos locales de un punto muy próximo al hundimiento y servía para conectar espacios en las actividades de explotación minera», aclara Carlos de Juan.