La caja que cubre el barco fenicio de La Isla presenta grietas y corrosión

Un buceador revisa el estado de la estructura del pecio fenicio, en una imagen de 2017. / JOSÉ ANTONIO MOYA
Un buceador revisa el estado de la estructura del pecio fenicio, en una imagen de 2017. / JOSÉ ANTONIO MOYA

Los arqueólogos empiezan a recopilar nuevos datos sobre el alcance del deterioro que sufre el arca del pecio

Miguel Rubio
MIGUEL RUBIOMazarrón

Documentación recopilada sobre la conservación del barco fenicio de La Isla, y que servirá de base a la campaña arqueológica que acaba de comenzar, muestra el deterioro que el paso del tiempo y los temporales han dejado en la caja que custodia el pecio desde su excavación hace dos décadas. La estructura metálica ofrece señales de corrosión y alguna grieta; también ha perdido la mayoría de las 72 chapas que la cubrían. Así que ya queda a la vista la malla de geotextil y el material de relleno (arena y grava) depositado sobre el casco de la nave para garantizar su conservación. Además, las corrientes marinas, que han desequilibrado toda la dinámica en este punto del litoral, siguen 'lamiendo' el fondo, lo que amenaza la solidez de la estructura, que muestra signos de hundimientos. El principal temor es que acabe desplomándose sobre la embarcación, según los «indicios científicos» recogidos en informes.

Ese es el panorama que se ha encontrado el equipo de investigadores encargado de comprobar el estado de conservación de la barcaza, de poco más de ocho metros de eslora. Su misión será emitir un nuevo informe, por encargo de la Consejería de Cultura, acerca de los peligros que acechan a esta joya del patrimonio, datada en el siglo VII antes de Cristo.

Arqueólogos y documentalistas ya han iniciado las inmersiones para captar cientos de imágenes a fin de obtener un montaje en tres dimensiones con todos los datos sobre la situación actual del pecio y del yacimiento. La mejora del estado del mar, tras dos días de soplar viento de lebeche, ha aportado mayor transparencia a las aguas en la bahía, lo que facilita la recopilación de imágenes. De mantenerse el plan de trabajo previsto, el siguiente paso será aspirar el material de relleno con el objetivo de acceder a una parte de la nave y comprobar si la madera muestra daños aparentes.

Los científicos destaparán una parte de la nave para comprobar el estado de la madera

La misión científica se prolongará durante dos semanas. Con todos los datos, los expertos, dirigidos por el arqueólogo y especialista en arquitectura naval antigua Carlos de Juan, emitirán un informe acerca de si la nave corre peligro. Será el punto de partida para que la comisión del barco fenicio, formada por técnicos y políticos de las tres administraciones, tome una decisión acerca de si lo más oportuno para garantizar la conservación de este bien de interés cultural (BIC) es su extracción y restauración en un laboratorio especial (se han barajado las instalaciones de Arquatec, del Ministerio de Cultura, en Cartagena).

Los científicos a cargo de la campaña dicen estar preparados para «lo peor», y han diseñado un plan de rescate urgente. El Ministerio de Cultura espera que la decisión final sea «consensuada» con la Comunidad autónoma, que tiene las competencias sobre el yacimiento y que parece dispuesta a correr a cargo con los gastos de la delicada operación. Por su parte, el Ayuntamiento tiene pendiente la construcción de un museo para albergar el barco una vez recatado. El equipo de gobierno quiere incluir en los nuevos presupuestos municipales una partida con el objetivo de iniciar las obras.