Un tiburón tintorera aparece varado en Bolnuevo y Cruz Roja lo devuelve al mar

El tiburón de la especie tintorera, ayer, rodeado de bañistas en la playa de Bolnuevo. /
El tiburón de la especie tintorera, ayer, rodeado de bañistas en la playa de Bolnuevo.

Efectivos de vigilancia rescataron al pequeño escualo de la orilla y lo adentraron a ocho millas, atado con cabos a una moto acuática

JUAN RUIZ PALACIOS

Disfrutaban de un día de sol y playa en Bolnuevo (Mazarrón), hasta que una aleta de tiburón se dejó ver ayer cerca de la orilla de la playa del 'camping' y provocó el pánico entre los bañistas. Eso sí, la especie tintorera, de más de un metro y medio de longitud, acabó varada en la orilla, según informó al Centro de Coordinación de Emergencias de la Región de Murcia el coordinador marítimo del Plan Copla, Pedro Hernández. Y ahí acabó el susto para dar paso a la expectación. Voluntarios de Cruz Roja rescataron al pequeño escualo y lo devolvieron al mar. En concreto, lo alejaron a unas ocho millas.

Fuentes de Protección Civil y Cruz Roja aseguraron a 'La Verdad' que varios bañistas llamaron al Servicio de Coordinación de Emergencias 112, sobre las 13.25 horas, para alertar de que un pequeño tiburón se había quedado varado en la arena. En ese momento, los efectivos de vigilancia de la costa se dirigieron hasta la zona para desalojar a todo el mundo del agua y evitar que muchos de los presentes se acercaran al pez que, al parecer, llegó a la orilla porque se encontraba desorientado. Según explicó Andrés López, responsable de Cruz Roja en Mazarrón, fue arrastrado hacia afuera por el oleaje.

«Primero vimos la aleta y rápidamente desalojamos la zona de baño, y, una vez el animal estaba ya en tierra, tratamos de establecer un perímetro a su alrededor, ya que había gente que quería cogerlo para hacerse fotos con él», señaló López.

La presencia del escualo provocó un gran revuelo de curiosos, que se acercaron con sus móviles hasta donde estaba para captar imágenes. De hecho, a los pocos minutos, las imágenes eran compartidas en las redes sociales, entre ellas las que subió a su perfil en Twitter Joaquina Espadas Ramírez, que, junto a otros amigos, disfrutaba de un día de playa.

«Cuando vimos que el pez no estaba herido, lo atamos con unos cabos a una moto de agua de rescate, y lo remolcamos mar adentro para evitar cualquier situación de peligro a los bañistas, y permitir que siguiera su rumbo», relató el coordinador de Cruz Roja en la zona.

López destacó que no es normal ver a estos tiburones tan cerca de la costa, ya que, aunque se distribuyen ampliamente por el Mediterráneo, no suelen acercarse a más de dos millas de tierra. «No son animales peligrosos que ataquen a las personas, aunque, si uno se cruza con ellos, se pueden defender, como lo que sucedió hace unos días en Arenales del Sol (Elche), donde uno mordió a un bañista», añadió López, quien comentó que el viento de Levante que sopla estos días está trayendo a estos escualos a la costa.

El revuelo duró unos 20 minutos. Una vez que ya nadie veía ningún tiburón por la zona, volvió la normalidad a la playa, aunque algunos sí decidieron recoger sus cosas e irse.