Lucas Jiménez: «Falta mucha didáctica con el agua; los trasvases no son criaturas cuaternarias»

Lucas Jiménez, presidente del Sindicato de Regantes del Trasvase Tajo-Segura. / nacho García / AGM
Lucas Jiménez, presidente del Sindicato de Regantes del Trasvase Tajo-Segura. / nacho García / AGM

El presidente del Sindicato Central de Regantes del Trasvase Tajo-Segura señala que «no hay mejor ecologista que un agricultor; los del Campo de Cartagena aman el Mar Menor»

MANUEL BUITRAGOMURCIA.

Los regantes del Trasvase Tajo-Segura viven un año intenso -como todos los que jalonan su historia- y a la vez especial con su 40 aniversario. El presidente del Sindicato, Lucas Jiménez, está convencido de que esta infraestructura es cada vez más necesaria para el desarrollo del Levante y para combatir el cambio climático. Denuncia el fracaso del Estado para resolver el déficit de agua.

-La Medalla de Oro de la Región reconoce la aportación del Trasvase durante 40 años, pero al mismo tiempo aumentan los nubarrones sobre su continuidad. Tendrá una sensación agridulce.

-En la vecina Castilla-La Mancha no son rumores lo que se escuchan contra el Acueducto Tajo-Segura (ATS); es un auténtico coro de grillos, cuyo origen se halla en la política. Entiendo que los que vociferan lo hacen solo por el hecho de que el Trasvase entra en territorio murciano, alicantino y almeriense. Aguas arriba, el suministro a algún ayuntamiento de Albacete o el auxilio a Las Tablas de Daimiel no provocan tal alteración.

-Desde el Sindicato desarrollan una fuerte campaña nacional para poner en valor el acueducto. ¿Qué frutos han logrado hasta ahora?

-El foro La Verdad-ABC consiguió atraer la atención nacional. En el plano político, se consiguió la presencia de primeras espadas. Estuvieron representadas todas las opciones ideológicas, con una visión nacional de la problemática vinculada al agua. Todos tuvieron, con matices, una postura afín a los trasvases existentes, entre los que obviamente se incluye el ATS. Incluso el representante de Unidas Podemos, a una inteligente propuesta del moderador de la mesa, afirmó que estaría dispuesto a que se plantease un trasvase de sobrantes del Ebro. En el Instituto de la Ingeniería de España también tuvo lugar una jornada de gran rigor técnico sobre el pasado y futuro del Trasvase. Se han realizado asimismo muchos actos, eventos y gestos de conmemoración en todo el Levante. Con esta campaña, ambiciosa sin duda, lo que perseguimos es rozar la piel de la memoria de un país, el nuestro, empeñado en olvidar los logros que la solidaridad y la idea de un hermoso proyecto en común han cosechado en nuestra historia.

-¿Qué percepción cree que tiene a estas alturas el resto de España del Trasvase? ¿Qué aspectos habría que potenciar o corregir?

-Creo que al ATS le ha perjudicado sobremanera el descuartizamiento político del discurso agua en cada una de las regiones. El agua da más votos que el vino, pese a ser infinitamente más insípida. La mala hierba crece antes que el fruto de una labor bien hecha. Didáctica es la palabra. Hemos de hacer mucha didáctica en España y en Europa. Intentaremos llegar al corazón de nuestros consumidores europeos. Convencerlos de que formamos parte de una economía circular, es más, que la llevamos al extremo en lo que a sostenibilidad se refiere. Y hacerles ver que los trasvases, lejos de ser viejas criaturas cuaternarias, gozan de estupenda salud y están preparados para servir de apoyo, como siempre, para el devenir del cambio climático.

-Quieren destacar la aportación medioambiental del Tajo-Segura con la campaña Ecotrasvase. ¿Lo quieren pintar de verde?

-Buena pregunta que, creo, encierra un axioma, pero a la inversa del propuesto. El Trasvase tiñó de verde tres provincias hace cuarenta años. Un presidente del Scrats afirmaba que no había mejor ecologista que el agricultor. Lo creo con absoluta sinceridad. Ahora que está de moda perseguir, con no sé qué aviesas intenciones, la imagen del agricultor, es conveniente que reparemos en varios conceptos. En primer lugar, que el concepto, tan en boga últimamente, de sostenibilidad comenzó a desarrollarse hace décadas en el regadío levantino. La cuenca del Segura, concretamente los regadíos del Trasvase, con irregularidad en la recepción de caudales y asumiendo costos por metro cúbico desorbitados, iniciaron un camino sin retorno hacia la modernización. La huella hídrica de un producto 'made in Levante' sin duda es más etérea que la de otros competidores. Un par de apuntes en este sentido: 44 millones de árboles y 70.000 hectáreas de cultivos bajos, en unas regiones tan áridas, son una barrera incuestionable e irrenunciable contra la desertificación. Eso supone Trasvase, eso significa regadío levantino.

-¿Qué queda por hacer para lograr una agricultura más limpia y respetuosa con el medio ambiente? La situación del Mar Menor ha dañado la imagen del sector.

-Cambio de modelo productivo, agricultura intensiva... son expresiones que se usan como armas arrojadizas contra el Levante para, a mi modo de ver, ocultar una verdad insoslayable: el Estado ha fracasado en materia hídrica. Es mucho más sencillo -y económico- verter la responsabilidad en el lomo de un sector que, por cierto, se ha caracterizado por su nobleza y su laboriosidad. El agricultor del Campo de Cartagena es, pese a quien pese y de forma generalizada, una 'especie' a salvaguardar, por su rentabilidad, por su buen hacer, por su capacidad de adaptación y valentía. No conozco a ningún agricultor del Campo de Cartagena, y créame que conozco a muchos, que no ame, por haberse criado en sus aguas, la laguna salada, y que no esté dispuesto a hacer cuantos esfuerzos sean necesarios para lograr su óptimo estado.

«El ATS sirve de apoyo al devenir del cambio climático y frena la desertificación»

-¿Qué espera del próximo gobierno de la Nación en materia de agua?

-Es pronto para hablar del nuevo Gobierno y de su formación, incluso de la continuidad de la actual ministra en funciones, o si llegado el caso estuviera dentro del Ejecutivo, que le corresponda a su cartera la materia hídrica. Sea como fuere, solicito al Gobierno que salga vías de diálogo y voluntad de trabajo.

-La CHS dijo que en el próximo ciclo de planificación 2021-2027 tampoco se solucionará el déficit de la cuenca del Segura. ¿Le sorprende?

-¿Qué quiere que le diga? No me sorprende ya prácticamente nada. El agricultor levantino está hastiado de promesas incumplidas. Y yo también.

-¿Siguen reivindicando nuevos acueductos, como el del Ebro?, ¿o del Tajo Medio?

-Seguimos reivindicando cualquier solución técnica, viable económica y medioambientalmente -las opciones que usted enumera lo son-, que pueda acabar de una vez por todas con la carestía hídrica y la injusticia tarifaria que padece el regadío tecnificado y rentable del Trasvase.

-¿Estará cada vez más presente la desalación? ¿Cree que será la fuente principal de suministro?

-Esperemos acontecimientos. A día de hoy, por su alto contenido en boro, su elevado coste, la gran distancia de los puntos habituales de reparto..., la convierten en un recurso complementario. Y al Trasvase, en pieza irremplazable.