La travesía de montaña reúne a 351 participantes de 76 equipos

Los integrantes de uno de los equipos de la travesía de montaña examinan el recorrido antes de iniciar la marcha. / jaime insa / agm
Los integrantes de uno de los equipos de la travesía de montaña examinan el recorrido antes de iniciar la marcha. / jaime insa / agm

La prueba, que cumple su 40 aniversario, es uno de los acontecimientos más importantes de las 'olimpiadas lorquinas'

Pilar Wals
PILAR WALS

La travesía de montaña, la prueba más veterana de los Juegos Deportivos del Guadalentín, también conocidos como las 'olimpiadas lorquinas', se celebró durante todo el fin de semana en el paraje de La Salud, en la pedanía de La Hoya. 351 participantes de 76 equipos se dieron cita en las distintas categorías (travesía larga, corta, familiar e iniciación) que, a excepción de la primera, tuvo un recorrido circular por la falda de La Manilla.

Medio millar de personas, entre participantes y el amplio operativo de organización, acamparon en las inmediaciones del parque de La Salud. Las pruebas se iniciaron al caer la noche el pasado sábado y concluyeron bien entrada la madrugada de ayer. La más dura fue la larga, que este año partió de la plaza de Calderón de la Barca.

Los participantes tuvieron que salvar el recorrido de casi 21 kilómetros a través del cauce del Guadalentín, La Peñica, Carraclaca, La Manilla y la Sierra de Tercia, haciendo altos en los distintos controles que se sitúan estratégicamente a lo largo del camino trazado en un mapa que deben seguir. La prueba más veterana de los Juegos Deportivos del Guadalentín no es solo un conjunto de rutas de montaña nocturnas, sino algo más, como señalaban dos de sus organizadores, Miguel Martínez 'Chilaba' y Juan Valverde. Se trata de una jornada de convivencia familiar y de amigos que una vez al año se reúnen para compartir un fin de semana al aire libre en la montaña. Para los más pequeños es un auténtico disfrute, ya que pudieron dormir en tiendas de campaña bajo un cielo estrellado y lanzarse en tirolina desde lo más alto de la Sierra de Tercia. Migas y chocolate de madrugada y un desayuno a base de salchichas y lomos completaron el programa.