Regenerarán el entorno de San Pedro y Santa María tras la restauración

Panorámica de los barrios altos desde el atrio de la iglesia de Santa María. / Paco Alonso / AGM
Panorámica de los barrios altos desde el atrio de la iglesia de Santa María. / Paco Alonso / AGM

Concluida la rehabilitación de las iglesias altas, llega el turno de hacer más atractivos sus espacios exteriores para conseguir que los turistas las visiten

INMA RUIZ Lorca

Después de décadas en ruina, las iglesias de Santa María y San Pedro, ambas del siglo XV, están restauradas y lucen un nuevo esplendor. La primera acogerá el museo Lorca Ciudad de Frontera (CiuFront) y la segunda también tendrá usos culturales, ya que ambas están desacralizadas. Una vez concluida esta larga etapa que ha permitido poner en valor dos monumentos en estado de abandono, el Ayuntamiento evalúa cómo conseguir que los turistas lleguen hasta ellas sorteando un entorno degradado y poco accesible.

Eliminar las barreras arquitectónicas, hacer miradores, iluminar y mejorar la estética del entorno de los templos medievales, es el objetivo de la próxima intervención en la parte alta de la ciudad. En pocos días se van a licitar las obras, presupuestadas en 530.000 euros, dijo a 'La Verdad' el concejal de Cultura, Agustín Llamas.

El proyecto de remodelación del entorno de Santa María costará 400.000 euros e incluye la expropiación y demolición de una vieja vivienda adosada a la iglesia, que quedará totalmente exenta tras esta actuación. El derribo de la casa obligará a restaurar esa cara de la fachada del templo, lo que hará más costosa la intervención, añadió Llamas.

Se suprimirá la empinada escalera de acceso a la iglesia para hacer más cómodo y accesible el recorrido peatonal desde la plaza de España e invitar al visitante a contemplar la panorámica de la ciudad desde este enclave. El nuevo suelo de adoquín, la iluminación y el mobiliario urbano, será elegidos en sintonía con el edificio de estilo renacentista que albergará el nuevo museo sobre la historia medieval de la ciudad, que será sede también de la Federación Festivo Cultural San Clemente.

Cultura quiere que la urbanización del entorno de Santa María sea compatible con la culminación de las obras del templo, prácticamente concluidas pero paralizadas desde noviembre por un modificado del proyecto original. Agustín Llamas confió en que los trabajos culminen en poco más de un mes, una vez recibido el visto bueno del Ministerio de Fomento, que financia la restauración.

La recuperación del entorno de la iglesia de San Pedro será más sencilla de acometer y está presupuestada en 130.000 euros. En este caso, la iglesia se rodeará de zonas ajardinadas y de un mirador con vistas panorámicas sobre la ciudad. Pese a que la reconstrucción de la iglesia terminó hace un mes, está cerrada a cal y canto porque falta por determinar el uso que se le dará al edificio. El Ayuntamiento tendrá en cuenta las aportaciones de los vecinos de la zona para el uso futuro del edificio, que podría albergar actividades culturales y de ocio, que todavía no se han precisado.

Una gran exposición sobre la recuperación de los monumentos

La primera actividad que se va a desarrollar en la iglesia de San Pedro tras su reapertura será una exposición monográfica sobre el patrimonio histórico y cultural restaurado en Lorca después de los terremotos de mayo de 2011. La iniciativa está incluida en el Plan Director y cuenta con un presupuesto de más de 100.000 euros, dijo a 'La Verdad' el edil de Cultura, Agustín Llamas. La muestra pretende servir de «invitación al pueblo de Lorca» para que conozca el resultado de la recuperación de los monumentos y que «pueda ser consciente del gran trabajo que se ha llevado a cabo» para devolverles el esplendor perdido. Según Llamas, «a veces se nos olvida cómo estaban estos templos» que en gran parte han tenido que ser reconstruidos por la pérdida de sus elementos originales. La muestra también exhibirá algunos de los tesoros que la restauración ha desvelado.

Diseñarán una ruta turística por los barrios altos

Propuestas para la mejora arquitectónica de los barrios altos y el diseño de una ruta turística para mostrar su potencial son algunas de las iniciativas de la Fundación El Gigante para definir el futuro de una de las zonas más deprimidas de la ciudad. La transformación que están experimentando estos barrios gracias a la reconstrucción de sus iglesias medievales, les ha llevado a implicar a los vecinos y asociaciones que trabajan en la zona, para que sean los protagonistas de su propia dinamización, explica el presidente de la fundación, Francisco Perán.

Arquitectos, constructores, la patronal Ceclor, Cámara de Comercio e instituciones que trabajan en la mejora social de esta zona especialmente vulnerable, como Cáritas y la Obra Social Santa Luisa de Marillach de las Hijas de la Caridad, también aportarán su punto de vista. Representantes de todos estos colectivos van a participar en la 'tormenta de ideas' para rediseñar estos barrios y convertirlos en un atractivo turístico de primer orden. Paseos sobre el terreno, debates y jornadas de análisis se han programado para los próximos meses.