Un poste de dos metros fue el arma homicida en el crimen de San Diego, en Lorca

Registro efectuado por la Policía Nacional en unas chabolas del barrio de San Cristóbal. / P. NACIONAL
Registro efectuado por la Policía Nacional en unas chabolas del barrio de San Cristóbal. / P. NACIONAL

Los dos adolescentes detenidos por la muerte de un hombre golpearon a su víctima con el palo para robarle

INMA RUIZLorca

Los dos menores, de 15 años de edad, detenidos la semana pasada por el homicidio de un hombre marroquí en un aparcamiento del barrio de San Diego utilizaron para perpetrar el crimen un palo de madera de casi dos metros, utilizado para el sostén del arbolado público. Así se desprende del informe de la Policía Nacional, que investiga el caso. La muerte de la víctima, de 40 años y nacionalidad marroquí, se produjo como consecuencia de los violentos golpes que recibió en la cabeza con el poste. Los agentes encontraron el arma homicida cerca del cuerpo partida en dos trozos. El cadáver fue hallado en la madrugada del 13 de junio en un descampado del barrio de San Diego sobre un charco de sangre. Lo encontraron varios jóvenes que iban a recoger su coche estacionado en la zona.

Los presuntos autores, dos adolescentes que padecen un tipo de enanismo denominado acondroplasia, fueron ingresados en régimen cerrado en un centro de menores por orden del juez, acusados de un delito de homicidio y de otro de robo con violencia. Un tercer detenido, de 19 años, fue puesto en libertad a la espera de diversas pruebas y el resultado de análisis que puedan demostrar su vinculación con estos hechos, informó ayer el Cuerpo Nacional de Policía.

Sin documentación ni dinero

Según los investigadores, el móvil del crimen fue un robo con violencia, ya que el cadáver no portaba documentación, teléfono móvil ni dinero en efectivo y los bolsillos de sus ropas estaban hacia fuera.

La Policía visionó las grabaciones de una veintena de locales de la ciudad hasta localizar las últimas imágenes del fallecido con vida. Los agentes hallaron las imágenes del hombre recogidas por una cámara de seguridad cuando salía de un bar situado a 400 metros del lugar en el que horas después se encontró su cuerpo sin vida.

Los testimonios de varios testigos que obtuvo la Policía permitieron la identificación de las tres personas relacionadas con el crimen y acreditar que los menores vendieron el teléfono que le robaron a la víctima en un comercio de una población cercana a la capital de la Región.