Pendientes del turismo de última hora para llenar los hoteles de Lorca

Un grupo de turistas atiende las explicaciones de una guía durante una visita a la plaza de España. / paco alonso / agm
Un grupo de turistas atiende las explicaciones de una guía durante una visita a la plaza de España. / paco alonso / agm

La media de ocupación durante los meses de julio y agosto rondará el 60%, pero las pernoctaciones son solo de una noche

INMA RUIZLORCA

Si los hoteles de la costa se saturan «seremos los primeros en notarlo porque se desplazarán hasta aquí», asegura el gerente de dos hoteles de cuatro estrellas de la ciudad, Juan Carlos Piernas. Durante los meses de julio y agosto no hay planificación ni reservas en los establecimientos hoteleros lorquinos; dependen del «efecto rebote» y «todo es a última hora», asegura. La mayoría van de paso y la media de pernoctaciones es tan solo de una noche. La autovía «mueve muchos viajeros y eso nos favorece».

El turismo deportivo está siendo en los últimos años una tabla de salvación para desestacionalizar el turismo, sobre todo por los campeonatos de voley playa nacionales e internacionales que se llevan a cabo en el Centro Internacional de Alto Rendimiento de Lorca, pero ese turismo está también en el aire este verano debido a las obras de ampliación de la residencia, que han obligado a mantener en suspenso el calendario deportivo.

La ciudad será meta el 29 de junio del Campeonato de España de ciclismo en ruta sub 23 masculino y élite y sub 23 femenino. El 25 de agosto está prevista la celebración de la Copa Faster de ciclismo. Este tipo de eventos atraen a deportistas, familiares y aficionados que contribuyen a dinamizar la ciudad en los meses en los que Lorca se queda vacía por los desplazamientos a la costa.

Cifra insignificante

Para el presidente de Hostelor, Jesús Abellaneda, el número de turistas que visitan la ciudad durante el verano «es insignificante, no es suficiente para mantenerse» durante la temporada estival. La situación, reconoce, es un poco mejor que hace tres años, cuando «no había casi nada».

Según Abellaneda, el mensaje de recuperación de la ciudad que se ha transmitido en las distintas ferias de turismo ha atraído más visitantes, sobre todo anglosajones, cuyo principal reclamo es el Parador Nacional de Turismo del castillo, pero «falta crear una oferta turística más amplia» para que no solo sean turistas de una noche los que vengan a conocer el municipio.

Ante el bajón de clientes en bares y restaurantes, muchos han optado ya por cerrar la persiana los fines de semana. El presidente de los hosteleros lamenta esta circunstancia y asegura que «el sector no busca eso, tenemos vocación de abrir todos los meses del año».

En 2018, el número de visitantes registrados en la oficina de turismo de Lorca fue de 6.113 en julio, de los que 2.092 eran extranjeros procedentes de Reino Unido, Francia y Bélgica; y en agosto fueron 5.407, de los que 1.788 eran extranjeros. La Concejalía de Turismo hizo un balance positivo y confió en poder mejorar esas cifras este verano. El castillo ya abre sus puertas en horario nocturno y se han programado visitas guiadas y teatralizadas y cenas en el restaurante de la fortaleza para dinamizar el principal emblema de la ciudad.