Pendientes de las estrellas fugaces

Un grupo de turistas, durante una visita al Castillo. / jaime insa / agm
Un grupo de turistas, durante una visita al Castillo. / jaime insa / agm

El Castillo acogió el pasado viernes su tradicional noche de las Perseidas, con una madrugada especial para todos los públicos, cargada de actividades

CARMEN M. HERNÁNDEZLORCA.

El castillo de Lorca constituye una atalaya privilegiada para contemplar el cielo nocturno. Por eso, desde hace años se celebra aquí, cada mes de agosto, 'Poesía & Perseidas en la Fortaleza del Sol', una actividad para pequeños y adultos con motivo de las Perseidas o 'lágrimas de San Lorenzo', uno de los fenómenos astronómicos más espectaculares que pueden contemplarse.

Desde hace unos ocho años el castillo se engalana para recibir a lorquinos y visitantes en esta actividad nocturna. El concejal de Turismo, Francisco Morales, recordaba el viernes que «el objetivo es que se pueda disfrutar al máximo de esta actividad nocturna e intentar avistar algunas estrellas fugaces de este fenómeno natural».

La noche de las Perseidas arrancó a las 20.30 horas, con actividades dirigidas a los más pequeños, que disfrutaron de un cuentacuentos a los pies de la Torre del Espolón. Allí pudieron escuchar la historia de las estrellas a través de la historia de Paco, un personaje inventado al que le daba miedo la noche, y que vivía cultivando su huerto y criando sus gallinas. Para vencer su fobia, Paco decidió que la mejor opción era tocar el cielo para llegar al sol y traerlo hasta la Tierra. Intentó varias veces su objetivo sin éxito, lo que despertó la mofa y burla de todo el pueblo. Pero este personaje no se dio por vencido y finalmente logró tocar el cielo, agujerear las nubes y con ello provocar la creación de las estrellas. Paco nunca más volvió a tener miedo a la noche. Tras esta historia, que fascinó a todos los presentes, los más pequeños dibujaron su propia estrella.

Newton

Posteriormente, y de la mano de los profesionales del Observatorio Astronómico de la Murta, a partir de las 21.30 horas se pudo contemplar con un telescopio el cielo de verano. Un moderno aparato para observar el cielo que, como detalla José Antonio de los Reyes García, vicepresidente de la agrupación astronómica, «tiene un espejo de 30 centímetros equivalente a un tubo de 3 metros de largo, con un diseño compacto y cómodo. Cuenta con una base de datos y GPS, porque hay que orientarlo con la Tierra, debe estar bien orientado para buscar y seguir a los objetos en el cielo». Se trata de un telescopio newtoniano, en homenaje a su inventor, Isaac Newton, que «lo que hace es recoger luz y meterla en el ojo. No es la misma imagen que cuando vemos una fotografía, pero nos permite identificar los objetos».

Hasta las doce de la noche, los lorquinos pudieron observar el cielo estrellado a través de este telescopio, en busca de las Perseidas. Antonio de los Reyes contaba, entusiasmado, que en estas noches de agosto se puede contemplar la Luna y Júpiter, Saturno y algunas constelaciones y estrellas fugaces. «Aunque depende de la oscuridad del cielo, muchas veces es también complicado avistar más fenómenos astronómicos por la calima y la propia Luna», explicó a 'La Verdad'.

En las caballerizas del castillo hubo cena con menú especial para este día. Las 'Noches del Castillo de Lorca' incluyó de primero salmorejo, sopa de pepino y yogurt o hummus de aguacate y semillas de amapola, entre otros. De segundo se ofreció dorada, solomillo o carrillada. Para el postre, los asistentes pudieron saborear pastel de queso, torta casera de chocolate o brocheta de fruta con helado. La velada estuvo amenizada por la cantautora lorquina Carmen Miñarro, 'Bonica', encargada de realizar una lectura con poesía de su propio libro de poemas 'Sebenta', publicado en mayo de 2019.

Concierto en acústico

A las doce, en el mismo recinto y para cerrar la noche, la propia 'Bonica' ofreció un concierto en acústico con el que deleitó con su voz y sus canciones. «Me hace mucha ilusión participar en este ciclo de verano. Ya participé el año pasado. Todo es una belleza y algo que merece la pena vivir, simplemente las vistas ya son espectaculares. Me siento muy afortunada de que hayan contado conmigo para cantar otra vez en el castillo», confesaba Carmen Miñarro. La lorquina mostraba su orgullo por poder cantar en este lugar emblemático de la ciudad, y añadía su deseo de volver a repetir la experiencia porque «a todos los actos culturales que me ofrecen participar yo voy encantada y si son cosas tan bonitas como esta, pues aún más».

Una velada con gran éxito que este año agotó antes de tiempo las reservas para la cena. La responsable del castillo, Ana Belén López Martínez, explicó que «es una actividad que tiene mucha demanda porque se hace una vez al año. Además, la gente ya la conoce y la solicitan de antemano». El monumento más concurrido de la ciudad ha incrementado el número de visitantes con respecto al año pasado, según la responsable del castillo.

El monumento tiene una programación completa diurna y nocturna. Su apertura es diaria y se ofrecen diferentes actividades y visitas guiadas, temáticas y teatralizadas.