El Paso Blanco restaura su primera bandera, de 1886, hallada en un desván

INMA RUIZLorca

Un baúl olvidado en el desván de la casa familiar de Caridad Arcas Parra, presidenta de honor del Coro de Damas de la Virgen de la Amargura, contenía un auténtico tesoro. En su interior, tras décadas de olvido, ha sido localizada la primera bandera bordada en oro y sedas del Paso Blanco. Se trata de una pieza diseñada por José Rebollo, el primer director artístico de los blancos, que fue estrenada el Domingo de Ramos del año 1886.

La bandera ha sido devuelta al Paso Blanco y restaurada en los últimos meses en su taller de bordados. Será presentada el próximo jueves por la noche en la Capilla del Rosario, donde será bendecida en el marco de los actos programados con motivo del vigésimo segundo aniversario de la coronación canónica de la Virgen de la Amargura. Desde ese momento, esta joya recuperada por azar será visible en la entrada de la Casa del Paso, donde tiene su sede la Fundación Santo Domingo.

El águila de San Juan

Se trata de la primera bandera blanca con el águila de San Juan y los símbolos alusivos a la Virgen María. La pieza, que sirvió para inspirar el resto de banderas actuales, fue costeada por Lorenzza Mazzuchelli, que también fue una de sus bordadoras junto a Francisca Terrer Leonés Ruiz-Jiménez Ladrón de Guevara y Soledad Gutiérrez Durante.

La actual bandera de protocolo del Paso Blanco, bordada en 1996, es una réplica de la que ha sido hallada ahora, 133 años después de su estreno. Una de sus caras está bordada en sedas de color morado y otra en oro con lentejuelas. Para el Paso Blanco se trata de un «descubrimiento de gran envergadura» ya que la pieza «sienta las bases de lo que serán las futuras banderas de la cofradía».