Los menores detenidos por el homicidio de Lorca usaron un poste de dos metros como arma

Restos de sangre en la escena del homicidio de Lorca./LV
Restos de sangre en la escena del homicidio de Lorca. / LV

La Policía Nacional también detuvo este martes a un joven de 19 años implicado en el crimen

EPLorca

Los dos menores, uno de ellos vecino de Alicante, detenidos en Lorca como presuntos autores de la muerte a golpes de un marroquí de 40 años en plena calle usaron como arma homicida un poste de madera de dos metros de altura, empleado para sostener el arbolado público.

La Policía Nacional desveló estos datos de la investigación este martes, además de recordar que los dos adolescentes, ambos de 15 años y nacionalidad española, permanecen ingresados en régimen cerrado en un centro de menores por orden del juez.

Los menores detenidos padecen un tipo de enanismo llamado acondroplasia que limitaría su movilidad, aunque este extremo no fue confirmado por la policía. Los agentes también revelaron que este martes detuvieron a una tercera persona implicada en el crimen. Se trata de un joven español de 19 años que quedó en libertad a la espera de diversas pruebas y análisis que permitan demostrar su vinculación con los hechos.

Según el relato policial, el móvil del crimen fue un robo con violencia y la víctima era un hombre de origen marroquí sin apenas conocidos en Lorca y que dormía en un cortijo abandonado, en la carretera de La Pulgara.

Su cadáver fue hallado en un descampado próximo a las vías del tren, en el barrio de San Diego, con evidentes signos de violencia el pasado 13 de junio. Entre la ropa no había ni documentación, ni dinero, ni tampoco teléfono móvil.

Presentaba un gran golpe en la cabeza y los bolsillos estaban hacia afuera, lo que apunta a que el móvil del homicidio pudo ser un robo con violencia y cerca del cuerpo se encontraba el poste con el que lo golpearon partido en dos.

La Policía Nacional visionó las grabaciones de una veintena de locales de la ciudad hasta localizar las últimas imágenes del fallecido con vida, a 400 metros del lugar en el que horas después se encontró su cuerpo.

Los testimonios de varios testigos permitieron la identificación de tres personas en el crimen, entre ellos un menor de edad residente en Lorca y otro en Alicante, y los agentes pudieron conocer que vendieron el móvil de la víctima en un comercio de una ciudad cercana a Murcia.