Investigan a los dueños de una granja donde había cabras y ovejas muertas

Cadáveres de oveja en diferente estado de descomposición, en un corral de la granja. / seprona
Cadáveres de oveja en diferente estado de descomposición, en un corral de la granja. / seprona

Una denuncia ciudadana puso a la Guardia Civil sobre la pista de un presunto caso de maltrato animal en Ramonete

INMA RUIZLORCA

La imagen que encontraron los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil era dantesca. Decenas de animales muertos, hacinados junto a ejemplares vivos en muy malas condiciones. Ocurrió en una granja de rumiantes de la pedanía de Ramonete, junto a la rambla del río Amir. Una denuncia ciudadana puso a la Guardia Civil sobre la pista de un presunto caso de maltrato animal en esta explotación.

Cuando entraron al recinto, pudieron comprobar cómo el suelo de la granja estaba salpicado por los cadáveres de al menos una treintena de cabras y ovejas. Algunas estaban momificadas y otras en diferentes estados de descomposición. Junto a ellas, se hacinaban desnutridas otras cien cabezas ganaderas. Los agentes constataron que los animales se encontraban «en deplorables condiciones de salubridad». La investigación, desarrollada junto con veterinarios de la Dirección General de Ganadería, ha permitido destapar otras irregularidades que se cometían en la granja. Técnicos de la Oficina Comarcal Agraria (OCA) comprobaron que había animales sin el crotal identificativo obligatorio y tramitaron varias propuestas de sanción administrativa. La inspección culminó con la instrucción de diligencias contra los propietarios de la explotación como presuntos autores de un delito de abandono animal.

Las personas investigadas, dos varones españoles y vecinos de Lorca, y las diligencias instruidas han sido puestas a disposición de un juzgado de Instrucción de Lorca. El delito relativo a la protección de la flora, fauna y animales domésticos por maltrato o abandono, tipificado en el Código Penal, está castigado con penas de hasta un año de prisión. La Guardia Civil impulsa la campaña '#YoSíPuedoContarlo' en redes sociales, en la que anima a denunciar conductas contrarias al bienestar animal y ha detectado un aumento de la concienciación ciudadana y de su colaboración para esclarecer este tipo de delitos.