La inestabilidad del terreno obliga a paralizar las obras del puente sobre el Guadalentín

Los trabajos están suspendidos a uno y otro lado del cauce del río mientras se busca una solución a la inestabilidad del terreno. / agm/ PACO ALONSO
Los trabajos están suspendidos a uno y otro lado del cauce del río mientras se busca una solución a la inestabilidad del terreno. / agm / PACO ALONSO

Las perforaciones para introducir los pilotes tendrán que realizarse a una mayor profundidad, lo que ha llevado a la suspensión para recalcular

Pilar Wals
PILAR WALS

Las obras del puente que se construye sobre el río Guadalentín aguas abajo de Los Sangradores están paralizadas. Los técnicos se han encontrado con un contratiempo que les ha obligado, según el concejal de Fomento e Infraestructuras, Ángel Ramón Meca Ruzafa, «a sus pender los trabajos de forma momentánea para recalcular el micropilotaje que debe sostener la pasarela que permitirá cruzar el cauce desde el Complejo Deportivo Felipe VI a la avenida de Santa Clara».

Los trabajos se iniciaron a ambos lados del cauce con el fin de agilizarlos lo máximo posible, como explicó el consejero de Fomento, Patricio Valverde, cuando estos se pusieron en marcha. Semanas después, los operarios se encontraban con «un terreno poco firme, bastante inestable, lo que no permitía una solución factible a la pasarela que se pretende», explicó Meca Ruzafa. Fue entonces, cuando los técnicos determinaron que «las perforaciones tenían que ser más profundas, después de realizarse nuevas prospecciones más abajo y comprobarse que el terreno tampoco era firme en esa zona». La «parada» forzosa permitirá «recalcular» el puente con el fin de contar con los pilotes que se precisan, insistió el edil, quien dijo que «no debe tardar mucho el reinicio de los trabajos».

Inicialmente estaba previsto que en diez meses estuviera construido el puente doble, de 116 metros de longitud, que unirá las dos orillas del Guadalentín a pocos metros del recinto ferial del Huerto de la Rueda. Las obras se iniciaron a comienzos de septiembre. Se trata de la infraestructura más importante del tramo II de la Ronda Central de Evacuación. Su construcción permitirá acabar con los atascos diarios en la arteria principal de la ciudad, la avenida de Juan Carlos I.

Tras su puesta en funcionamiento se calcula que se evitará el tránsito de unos 20.000 vehículos por el centro de la ciudad. Entre ellos, un importante número de tráileres que transportan frutas y verduras de la huerta lorquina. La inversión prevista en el tramo II de la Ronda Central de Evacuación asciende a 3,6 millones de euros a pesar de que se trata del tramo más corto.

En el proyecto se detalla que será un vial urbano con dos calzadas separadas y dos carriles en cada una de ellas. Tendrá aceras, carril bici, iluminación tipo led y en su entorno se plantarán unos 200 árboles. Este tramo se unirá con el I, lo que permitirá que desde el barrio de Apolonia hasta el de San Fernando los vehículos puedan circular por la nueva vía. Sin embargo, aún no se conoce el proyecto del tramo III.

Puente de La Torta

El mayor inconveniente para no haberse iniciado aún las obras ni haberse concluido el proyecto es el histórico Puente de la Torta. Se trata de un infraestructura de cemento armado, la segunda que se construyó en nuestro país de esas características, lo que lo hace un elemento singular. La intención es que la nueva carretera circule bajo él, lo que llevará a que exista un gran desnivel.

La Ronda Central de Evacuación contará con cuatro tramos cuando esté concluida a lo largo de 4,4 kilómetros. Se calcula que su coste superará entonces los 28 millones de euros. 18 millones de euros serán aportados por el Gobierno regional y el resto, 10, por el Ayuntamiento de Lorca. Se espera que en breves fechas se presente el proyecto del tramo III como anunció el alcalde, Fulgencio Gil Jódar, durante el acto de inicio de las obras del tramo III.

 

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