Guerra por el control de los consejos de administración de Limusa y Aguas de Lorca

Imagen de archivo de un técnico de Limusa durante la construcción de una nave. /Paco Alonso/ AGM
Imagen de archivo de un técnico de Limusa durante la construcción de una nave. / Paco Alonso/ AGM

El equipo de gobierno y la oposición se enfrentan por el reparto de los consejeros en las empresas municipales

INMA RUIZLORCA

La composición de los consejos de administración de las empresas municipales Limusa y Aguas de Lorca ha desatado un conflicto entre el nuevo equipo de gobierno del Ayuntamiento y la oposición. El reparto de las nueve sillas del consejo de administración de Limusa entre los cinco partidos ha provocado un tenso desencuentro entre la coalición PSOE-Cs y el bloque de PP, IU y Vox. La falta de acuerdo ha hecho que el asunto quede en suspenso y que la distribución de los otros siete consejeros municipales en la mesa de dirección de Aguas de Lorca ni siquiera se haya planteado aún.

PP, IU y Vox habían solicitado un reparto de consejeros en estas empresas proporcional al número de votos que obtuvieron en las municipales, algo a lo que se negó el alcalde, Diego José Mateos. Los grupos municipales del PP e IU lo acusaron ayer de «inventarse una inexistente mayoría» para tratar de garantizar a su gobierno el control de esos órganos.

Juan Francisco Martínez y Pedro Sosa, ediles de PP e IU, respectivamente, recordaron a Mateos que gobierna en minoría y coincidieron en reprocharle los términos de la negociación. El primero calificó de «bochorno» la fallida reunión de la junta general de Limusa que tuvo lugar el pasado lunes y que «suspendió unilateralmente» Mateos ante la falta de acuerdos. El segundo dijo que el alcalde «tiene una postura muy equivocada» en este asunto en el que está en juego el control de la principal empresa municipal.

El alcalde no quiere dejar sin representación a Ciudadanos, su socio en el ejecutivo local

Mateos rechazó el reparto de tres consejeros de Limusa para el PP, tres para el PSOE, uno para Vox, uno para IU y el correspondiente a los trabajadores que propuso la oposición, ya que quedaría fuera Cs, que forma parte de su equipo de gobierno. El alcalde consideró el fracaso de la junta general como «un asunto secundario».

Anunció que se volverá a sentar a negociar con la esperanza de que «se llegue a un acuerdo en breve» y remarcó que es más importante «la gestión, que el servicio funcione bien y que las calles estén limpias, que ocuparse de quién ocupa un órgano de dirección». Añadió que «nuestra obligación es negociar y si hay que hacer un reparto y una redistribución, se hará».

PP: «No van a pasar el rodillo»

El argumento no convenció al PP que dijo que el equipo de gobierno «tiene que aceptar que no va a pasar el rodillo, que es un gobierno en minoría» y que así será su representación en las juntas de Limusa y Aguas de Lorca. Martínez se refirió a la «actitud infantiloide» del concejal de Cs y vicealcalde, Francisco Morales, durante la reunión en la que la composición del consejo quedó en suspenso.

Por su parte, IU advirtió a Mateos de que los votos con que su grupo municipal facilitó su investidura «no son un 'kleenex' que se puede usar y tirar», y reivindicó que su formación será clave en futuros acuerdos para aprobar cuestiones como las ordenanzas fiscales y los Presupuestos municipales ante la falta de mayoría de la coalición en el gobierno. La decisión de los consejos será crucial en la forma en la que se dirijan las empresas municipales en los próximos años.

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