La gran despensa para los reptiles

Paul Jacobs, en su granja dedicada a la cría de insectos que sirven de alimento a los reptiles. / jaime insa / agm
Paul Jacobs, en su granja dedicada a la cría de insectos que sirven de alimento a los reptiles. / jaime insa / agm

Purias acoge el mayor criadero de España de insectos para alimentar a mascotas

INMA RUIZLORCA

Casi 25 millones de grillos, 8.000 kilos de gusanos y 500.000 langostas vivos salen al año de la granja de Paul Jacobs, en Purias, con destino a todos los rincones de España y Portugal. Sirven de alimento a distintos tipos de reptiles, mascotas de sus clientes. La gran demanda, que ha crecido exponencialmente en los últimos años, ha contribuido a que la empresa Reptimercado se convierta en el criadero más importante del país en la producción y distribución de alimento vivo.

Aficionado desde niño a los reptiles, Paul, de origen holandés, relató a 'La Verdad' que comenzó con la cría de insectos y roedores para sus propios animales porque no era fácil encontrar criaderos de alimento vivo profesionales en España. Descubrió que existía una gran demanda y decidió montar su granja en la pedanía de Purias. Es autodidacta pero «llevo 50 años en este mundo, he nacido para esto, sé cómo tratar a los animales», relata. Los insectos se crían en cuartos climatizados, con la temperatura y humedad siempre controladas.

Desde 2005 la empresa, que regenta junto a su mujer, Caressa, y en la que trabajan seis empleados, se ha hecho un importante hueco en el mercado de la terrariofilia y alimento para animales exóticos. Entre las especies que produce se encuentran cucarachas blapticas, blaberus, gusanos de la miel, gusanos de seda, drosophilas, ratones y ratas. Los envía por mensajería a sus clientes en embalajes especiales para que no se escapen y garantizar la transpiración. Los roedores solo los vende congelados.

Amplió el negocio en 2017 con la producción de una pasta de harina de grillo destinada al consumo humano

Paul comercializa su propia marca de vitaminas y minerales para estas singulares mascotas y también accesorios como lámparas, mantas térmicas, bombillas, pinzas y otras herramientas que son necesarias para su bienestar.

La granja le generó en sus inicios muchos problemas con los vecinos que, desconfiados, «me enviaron al Seprona» para que la inspeccionara. Cuando los vecinos vieron cómo funciona la empresa, dónde están alojados los animales, su cuidado y mantenimiento y la ausencia de ruidos, «se quedaron tranquilos».

«La proteína del futuro»

En 2017 Paul se lanzó a la producción de insectos para consumo humano, aprovechando la gran demanda de proteínas alternativas y sostenibles que existía en el mercado. Creó la empresa Insecnology y tiene clientes distribuidos por todo el mundo. Elabora una pasta con harina de grillo que no puede comercializar en España porque este producto no está aceptado legalmente para consumo humano pero sí en países como Holanda, Alemania y otros del norte de Europa. «Los insectos son la proteína del futuro», asegura convencido Paul. El sabor de esta pasta «es muy bueno».

Añadió que estos animales gastan en su producción diez veces menos agua y cinco veces menos pienso por kilo, comparándolo con la industria de la carne. Ocupan un espacio más reducido y emiten menos gases que una granja de cerdos o vacas. Además, el abono que generan no provoca malos olores y es un fertilizante agrícola perfecto.

La empresa de Paul no es la única en el municipio dedicada a la venta de insectos para consumo humano. Hace pocos meses, la Concejalía de Urbanismo concedió licencia de obras para adecuar y ampliar las instalaciones de un negocio ubicado en el polígono industrial de Los Peñones dedicado al procesamiento y comercialización de insectos para uso alimentario.

«Vendemos a esta empresa los sistemas de cría, que son muy avanzados», afirma el criador holandés. También los distribuye en países como Panamá, Costa Rica y Estados Unidos.

Cómo cuidar a dragones barbudos y camaleones

Paul también cría, compra y vende todo tipo de reptiles, «ninguno venenoso», aclara. Los más demandados son los dragones barbudos y los gecko leopardos porque son muy mansos y su mantenimiento y cuidado sencillos pero necesitan terrarios con luz y fuentes de calor adecuados. Los comercializa en varias fases como hipo, albina y leucística. Los camaleones también son populares pero su manejo «es más complicado». Son más tímidos y delicados, advierte. No recomienda las iguanas porque «parecen dragoncitas en las tiendas» pero crecerán hasta alcanzar dos metros y necesitan un terrario «enorme». El criador advierte de que «la gente tiene que saber qué mascota está comprando y pensar bien antes de adquirir o regalar un bicho como este».