Fricción entre el Ayuntamiento de Lorca y el PP por el solar de la vieja comisaría

Solar de la antigua comisaría, que permanece vallado desde el derribo del edificio el pasado abril. / Jaime Insa / AGM
Solar de la antigua comisaría, que permanece vallado desde el derribo del edificio el pasado abril. / Jaime Insa / AGM

Los populares piden que se construya la sede de Aguas de Lorca y anuncian que si no es así, el consistorio tendrá que asumir el coste del derribo

INMA RUIZLORCA.

El céntrico solar de 2.000 metros cuadrados que dejó libre en abril el derribo de la vieja comisaría de la Policía Nacional, en la glorieta de San Vicente, se ha convertido en el primer punto de fricción entre el nuevo equipo de gobierno del Ayuntamiento, del PSOE y Cs, y el PP, ahora en la oposición.

Los populares pidieron ayer el mantenimiento del proyecto que habían ideado, para construir sobre el solar un gran edificio que sirviera de sede a la empresa Aguas de Lorca y que albergaría también la Universidad Popular y una ludoteca. El concejal del PP Francisco Javier Martínez lo reclamó ayer después de que este domingo el alcalde, Diego José Mateos, anunciara en 'La Verdad' su intención de revertir ese proyecto y de construir en el solar un centro juvenil polivalente, tal y como había anunciado el político socialista durante su campaña electoral.

Martínez pidió a Mateos que no rechace el proyecto del PP y se refirió a la «rentabilidad social y urbanística» de lo planificado por el anterior equipo de gobierno. Recordó que se trataba de ceder la parcela a la empresa Aguas de Lorca para que construyera el nuevo inmueble de 3.254 metros cuadrados de superficie con un coste de cinco millones de euros. Recordó que la operación incluiría la remodelación urbanística de los accesos al aparcamiento subterráneo de San Vicente. Dijo Martínez que la construcción del edificio, de cinco plantas y sótano, supondría además un ahorro de 90.000 euros al año en alquileres para la sociedad Aguas de Lorca.

También advirtió de que si el Ayuntamiento suspende ahora el proyecto tendrá que pagar los 90.000 euros que costó derribar la vieja comisaría y que estaban incluidos en el convenio con Hidrogea, socio privado de la empresa mixta del agua.

Mateos pidió que no se tirara

El alcalde recordó ayer que pidió en abril que el edificio no fuera derribado y que se esperara para su demolición al resultado de las elecciones municipales y a la composición de la nueva corporación. Criticó que pese a esa petición, que también realizaron el resto de grupos en la oposición, la comisaría fuera derribada «en plena campaña electoral» por orden del equipo de gobierno del PP.

El alcalde anunció que mantiene el proyecto de construcción de un centro de ocio juvenil para jóvenes de entre 13 y 20 años, que consideró «los grandes olvidados», y dijo que buscará la financiación necesaria para ello. Además, adelantó que se sentará con Aguas de Lorca para estudiar una alternativa.

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