Doce días sin pisar el andén

Usuarios del tren leyendo el cartel que anuncia las obras. / p. a. / agm
Usuarios del tren leyendo el cartel que anuncia las obras. / p. a. / agm

Los usuarios del tren de Cercanías viajarán hasta el 22 de este mes en autobús por las obras de Adif para reforzar la seguridad en las vías

INMA RUIZ

Los andenes de las estaciones que discurren entre Murcia y Águilas están desde hoy vacíos porque no pasará ningún tren. Los 3.000 usuarios diarios de la línea C-2 tendrán que desplazarse en autobús a sus destinos hasta el día 22 de este mes por las obras que realiza el Administrador de infraestructuras ferroviarias (Adif) para reforzar la seguridad en el trazado.

Pero la alternativa del autocar no contenta a la mayoría de afectados porque el recorrido se prolonga media hora más de lo habitual en el mejor de los casos. Hay dos tipos de autobuses; los denominados 'semidirectos' harán paradas en las estaciones de Lorca-San Diego, Totana y Alhama, para finalizar el trayecto en Murcia, y eso obligará a madrugar más a los usuarios habituales para llegar a tiempo a sus trabajos y clases. El segundo tipo, los autobuses que paran en todas las estaciones de la línea ferroviaria y que tardan dos horas en hacer el recorrido entre Lorca y la capital del Segura.

«Esto es un follón, no llego a tiempo si cojo el autobús, me tendré que buscar la vida si quiero estar a mi hora en el trabajo», se lamentó Isabel Muñoz, usuaria del Cercanías desde hace 14 años. Viaja todos los días a Murcia, donde es ayudante de cocina en un hospital. Mientras duren las obras tendrá que desplazarse en coche.

José Ibarra, otro de los afectados, opta por levantarse una hora antes, a las 5 de la mañana, para llegar a tiempo a Murcia, donde ejerce de maestro en un colegio. «Tengo que coger el autobús de las 6.30, si no, es imposible llegar a tiempo».

Los trenes de larga distancia también se verán afectados por las obras. El Talgo a Barcelona suspende su salida desde Lorca y lo hará desde la estación Murcia y el Intercity de Madrid de los fines de semana deja de ofrecer servicio. Los usuarios se quejan de la escasa información que ofrece Renfe sobre las modificaciones y los horarios de los autobuses, ya que solo figura en las pantallas del interior de la estación y en un pequeño cartel pegado en la taquilla. En la página web de la compañía no se han colgado los horarios, solo se hace referencia a que «los tiempos de viaje por carretera serán superiores a los habituales del servicio de ferrocarril debido a las obras».

Los autobuses parten desde una zona próxima a la estación de ferrocarril de Lorca, en la calle José Espinosa Pomares, y llevarán una pegatina identificativa. En los que figura la letra 'A' son semidirectos y los de la letra 'B' pararán en todas las estaciones. Los trabajadores de Renfe redoblarán sus esfuerzos para que no se quede ningún viajero en el andén esperando el tren y para que se monten en el autobús correcto.

Cientos de usuarios han recogido en la estación en los últimos días fotocopias de los horarios de los autobuses establecidos por Renfe mientras duren las obras, como Ginés Celdrán, cuyo hijo hace prácticas en un centro de salud de Totana. «El horario del tren le venía perfecto pero ahora me temo que tendré que llevarlo yo en coche, porque él no conduce».

Casi 8 millones

Los trabajos se realizarán entre las estaciones de Murcia y Lorca y supondrán una inversión de 7,6 millones de euros, según Adif. La finalidad es implantar un sistema llamando bloqueo por liberación automática en vía única (BLAU) que permitirá, mediante modernos equipos informáticos, aumentar las condiciones de seguridad y fiabilidad de las instalaciones al reducir la concurrencia del factor humano. También se incrementará la capacidad y regularidad de las circulaciones, «racionalizando y optimizando la explotación ferroviaria», indican desde la compañía.

Los trabajos servirán, además, para la implantación de nuevos equipos de señalización y del sistema de anuncio de señales y frenado automático (ASFA) y «mejorar las prestaciones y calidad de la infraestructura» en este tramo que discurre por Lorca, Totana, Alhama de Murcia, Librilla, Alcantarilla y Murcia. De esta manera disminuirán los tiempos de viaje «de forma significativa». Eso permitirá también aumentar la longitud de los trenes, que a partir de ahora podrán tener más de doscientos metros.

Ya se ha llevado a cabo la instalación de nuevos enclavamientos electrónicos en Librilla, Alhama, Totana, La Hoya y Lorca, con sistemas videográficos de mando local. También se han instalado nuevos elementos como señales luminosas laterales o protecciones de pasos a nivel en la línea de trenes.