Denuncian la desaparición y sustitución por una réplica de la balaustrada de Santa María

Torre de la iglesia de Santa María. /LV
Torre de la iglesia de Santa María. / LV

El arquitecto aseguró que ha sido imposible reintegrarla por los daños que presentaba pero que algunas partes irán al Museo Arqueológico

Pilar Wals
PILAR WALSLorca

El lugar a donde ha ido a parar la balaustrada del siglo XVI que coronaba la torre de la antigua iglesia de Santa María preocupa al Grupo Municipal de Izquierda Unida-Verdes. Ayer, su portavoz, Pedro Sosa Martínez, denunció la desaparición de estos elementos durante las obras de rehabilitación que se llevan a cabo en el monumento como consecuencia de los daños que sufrió tras los terremotos de mayo de 2011.

El edil de IU-V dijo que quiere saber «qué ha pasado con la balaustrada» y «por qué no se han respetado los elementos originales», además de «cuál ha sido el destino de todo ese conjunto de piedras históricas». Sosa Martínez se preguntó «si estas piedras a día de hoy están en una escombrera junto a los azulejos de veinte cuartos de baño, si han sido enajenadas o si alguien se las ha llevado para venderlas o para decorar patios o jardines privados».

El portavoz de Izquierda Unida-Verdes anunció ayer que pretende pedir explicaciones a los responsables locales y autonómicos sobre lo que dijo parece «una nueva metedura de pata en los proyectos de restauración de los elementos más relevantes del patrimonio histórico y cultural de la ciudad».

«Las actuaciones en la torre eran incompatibles con la reintegración de los viejos balaustres»

La respuesta le llegó del concejal de Cultura, Agustín Llamas Gómez, quien señaló que se ha colocado una balaustrada nueva «réplica de la original». Pero el edil quiso especificar que esas copias, realizadas por ordenador, han permitido reproducir cada uno de los balaustres. «Eran diferentes. No había ninguno igual. Tenían diferentes medidas, por lo que uno a uno han sido repuestos y ocupan el lugar original».

El edil explicó que ha sido imposible reintegrar las piezas a su lugar de origen por el estado en que se encontraban. «Estaban destrozadas. Prácticamente no quedaba ninguna completa, por lo que ha sido necesario reproducirla». En cuanto al lugar donde se encuentran las que fueron retiradas indicó que «parte están aún en Santa María. Otras se enviaron a un vertedero específico para ser recicladas, aunque antes fueron fotografiadas».

El arquitecto de las obras de restauración de la antigua iglesia de Santa María, Santiago Pastor, afirmó ayer en declaraciones a 'La Verdad' que se ha actuado conforme a lo previsto en el proyecto. «En un principio se intentó salvar alguno de los elementos pero se vio que era imposible por el grave deterioro que presentaba. Han premiado motivos de seguridad, por las dificultades para anclar la balaustrada».

Y añadió que «las actuaciones en la torre eran incompatibles con la reintegración de los viejos balaustres. Se han conservado algunos que irán al Museo Arqueológico».

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