Los damnificados de la riada de Lorca y Puerto Lumbreras de 2012 viven con «miedo» la alerta

Derrumbe de la autovía A-7 en 2012 por la riada. /Antonio Yepes
Derrumbe de la autovía A-7 en 2012 por la riada. / Antonio Yepes

Los afectados aseguran que la situación es «peor» que hace seis años ya que las administraciones «no han hecho nada» para encauzar las ramblas que se desbordaron

EFE

Los damnificados por la riada de San Wenceslao que hace seis años arrasó la huerta de Lorca y Puerto Lumbreras causando cinco muertos y daños multimillonarios están viviendo «con mucho miedo» la nueva alerta por lluvias torrenciales que pesa sobre los dos municipios para las próximas horas.

Lo relató Antonio Reinaldos, el portavoz de la Plataforma de Afectados por la Inundación de Lorca del 28 de Septiembre, que explicó que «cuando nos anuncian un episodio de gota fría nos ponemos a temblar. Sabemos lo que es».

Muchos como él cambiaron de residencia después de aquel episodio de lluvias torrenciales, en el que el agua «alcanzó una altura de tres metros» en la huerta de Lorca y arrasó a su paso viviendas y granjas.

Reinaldos aseguró que la situación de vulnerabilidad de los vecinos de la zona inundable de la huerta de Lorca «es peor» que hace seis años porque «hemos denunciado varias actuaciones que las administraciones han permitido», entre las que ha citado una extracción de áridos en la rambla de Béjar que los damnificados consideran «ilegal».

También ha criticado que desde que ocurrió la catástrofe de San Wenceslao las administraciones «no han hecho nada» para encauzar las ramblas que se desbordaron y ha lamentado que tampoco se haya construido ninguna de las presas de laminación anunciada en las cabeceras de las ramblas de Nogalte, Béjar y Torrecilla para minimizar el impacto de la ola de escorrentía en caso de desbordamiento.