Cordialidad y buenos deseos entre los concejales en el último Pleno

I. R. / EFELORCA

Palmaditas en la espalda con camaradería, algún abrazo, besos y apretones de manos sirvieron ayer para finiquitar el mandato en un ambiente de cordialidad tras un brevísimo Pleno municipal, cerrado con un aplauso, que sirvió de excusa para que los concejales dieran por disuelta la Corporación saliente apenas tres días antes de la constitución de la nueva.

La sesión, de carácter extraordinario, fue convocada para aprobar las actas del pleno anterior -un trámite de obligado cumplimiento- y al concluir la misma, el alcalde en funciones, Fulgencio Gil, agradeció «a todos y cada uno de los miembros de la actual corporación el trabajo realizado durante estos cuatro años».

Gil dijo que el mandato que acaba ha sido un cuatrienio de «trabajo intenso en el que cada grupo, desde su posición política, lo ha hecho lo mejor posible pensando en los electores y en el pueblo de Lorca».

El regidor expuso que «en general, hemos mantenido el tono de respeto y cordialidad del que siempre ha hecho gala la Corporación lorquina» y se mostró confiado en que en los próximos cuatro años los concejales electos mantengan «la misma inquietud, dedicación y esfuerzo» en su trabajo por los lorquinos.

Deseó a los concejales que no repiten que afronten «con ilusión los nuevos retos profesionales, familiares y personales» que se les presenten en el futuro.