La caída de una cornisa alerta del riesgo por el deterioro de edificios en Lorca

Un viandante observa la cornisa desprendida de la vivienda abandonada de la calle Almirante Aguilar. / jaime insa / agm
Un viandante observa la cornisa desprendida de la vivienda abandonada de la calle Almirante Aguilar. / jaime insa / agm

El segundo incidente en el mismo inmueble en apenas unos meses vuelve a poner el foco sobre el mal estado del casco histórico

INMA RUIZ LORCA

La historia se repite en el número 6 de la calle Almirante Aguilar. Por segunda vez en diez meses, un gran trozo de cornisa se desprendió desde la parte superior del edificio y cayó sobre la vía pública, afortunadamente sin causar heridos. Ocurrió ayer por la tarde y el desprendimiento provocó un enorme susto a los vecinos y comerciantes de la zona, como relató a 'La Verdad' Ascensión Sánchez, dependienta de un supermercado ubicado en el edificio contiguo.

«Podría haber causado heridos; pasaba gente por la calle cuando ocurrió», dijo la tendera, que aseguró que el trozo de paramento «rebotó» hacia la pared del edificio de enfrente, tras chocar con fuerza contra el suelo. Recordó que en agosto ocurrió otro incidente similar y que la situación de la casa es de inseguridad. El edificio, deshabitado desde hace décadas, se ha convertido en un peligro para el vecindario y para la gente que transita a diario por esta calle peatonal, en pleno centro del casco histórico, que conecta la Corredera con Álamo, el Ayuntamiento, los juzgados y un colegio.

El propietario de la joyería situada enfrente, Miguel Pérez, confesó que «estamos asustados; mis nietos siempre están por la calle jugando. Les podía haber caído encima».

Intervención de urgencia

El desprendimiento del alero obligó a acordonar el edificio, «aunque ahora mismo no hay peligro», dijo a 'La Verdad' la concejal de Urbanismo, Saturnina Martínez, después de que los bomberos del parque de Lorca sanearan la zona dañada y eliminaran elementos en riesgo de caer a la vía pública. Su concejalía tendrá que intervenir de urgencia en el edificio la próxima semana para garantizar la seguridad de los viandantes.

Martínez aseguró que este segundo desprendimiento ha precipitado la intervención municipal, ya que Urbanismo lleva varios meses tratando de localizar, de forma infructuosa, a los propietarios del inmueble para que lo reparen. El último requerimiento a la propiedad ha sido publicado en el Boletín Oficial de la Región de Murcia y el Ayuntamiento ya estaba preparando una actuación de oficio ante el agravamiento de la situación del edificio.

Este último desprendimiento es consecuencia del hundimiento de la parte central del tejado, que ha caído dentro de la vivienda, lo que está provocando que los daños se trasladen hacia la fachada.

Revisado en Semana Santa

Elconcejal de Emergencias, Juan Miguel Bayonas, aseguró que este tipo de casas en situación de vulnerabilidad por ruina son sometidas a un exhaustivo control por parte de los técnicos municipales durante el año. La última revisión del número 6 de Almirante Aguilar se produjo en abril, poco antes de la Semana Santa, ya que esta calle está próxima al itinerario de algunas procesiones y actos penitenciales y forma parte del área de locales de copas del casco antiguo.

Las lluvias que deslucieron la Semana Santa provocaron también que se agravara la situación del edificio y que días después cediera la cornisa y parte del tejado.

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