La caída de cascotes obliga a acordonar edificios abandonados en el casco viejo de Lorca

Un hombre ayuda a dos vecinas a pasar bajo el cordón de seguridad que impide transitar junto a la casa de Los Guevara / jaime insa / agm
Un hombre ayuda a dos vecinas a pasar bajo el cordón de seguridad que impide transitar junto a la casa de Los Guevara / jaime insa / agm

Técnicos municipales inician hoy una revisión exhaustiva de fachadas en el centro histórico, donde el próximo sábado comienza la Feria de Día

INMA RUIZLORCA

La gota fría ha agravado el estado de deterioro de cubiertas, fachadas y cornisas de casonas abandonadas y en ruinas del casco histórico. Los inmuebles de esa parte de la ciudad, que reunirá a miles de personas el próximo fin de semana durante la Feria de Día, serán sometidos desde hoy a un exhaustivo chequeo para eliminar cualquier elemento que presente riesgo de caída a la vía pública.

El concejal de Urbanismo, José Luis Ruiz, anticipó a 'La Verdad' que los técnicos tendrán que trabajar contra reloj ya que solo disponen de cuatro días para estudiar decenas de edificios antes del inicio de la feria. Algunos inmuebles ya están acordonados por caída de cascotes durante los últimos días como consecuencia de las tormentas. Es el caso de la casa de Los Guevara, del siglo XVII, donde el desprendimiento de parte de una cornisa obligó el jueves a cortar la calle Juan II, junto a la céntrica plaza de San Vicente.

Técnicos municipales realizaron una primera actuación de urgencia para evitar más desprendimientos pero se hace preciso consolidar los paramentos que pueden desplomarse sobre la vía pública.

En la casa de Los Guevara, que ocupa toda una manzana, no es la primera vez que se realiza una obra de consolidación en los últimos años. La vivienda, en estado de abandono, resultó muy dañada por los terremotos y desde entonces la fachada principal está reforzada con vigas de acero a la espera de que se acometa su restauración.

En la calle Selgas los técnicos municipales también han actuado de urgencia en dos viviendas abandonadas de las que se han desprendido elementos de la parte superior tras las lluvias torrenciales. Muy cerca, en la calle Martín Piñero, permanece acordonada otra casa de la que se cayó parte del tejado hace varios meses. El Ayuntamiento ha comunicado a los propietarios de estos inmuebles la necesidad de acometer estas obras de urgencia y si no se llevan a cabo la administración municipal actuará de oficio.

Una roca de 50 kilos

La gota fría no solo ha puesto de manifiesto la fragilidad de las fachadas históricas, sino también la de la colina sobre la que levanta el castillo de Lorca. Tras las tormentas ha tenido que ser retirada una roca de 50 kilos de peso que se precipitó a la carretera en una zona en la que no hay mallas de sujeción contra desprendimientos.

El concejal explicó que se realizará un estudio que determinará la conveniencia o no de mallar con redes de acero esa parte de la montaña. En caso afirmativo, lo hará una empresa especializada.