López Miras se convierte en presidente a la segunda con los votos clave de Cs y Vox

López Miras estrecha la mano de Juan José Liarte; junto a ellos, Isabel Franco y Joaquín Segado se dan la enhorabuena. / GUILLERMO CARRIÓN / AGM
López Miras estrecha la mano de Juan José Liarte; junto a ellos, Isabel Franco y Joaquín Segado se dan la enhorabuena. / GUILLERMO CARRIÓN / AGM

La Región tendrá la próxima semana su primer gobierno de coalición formado por populares y liberales

Gregorio Mármol
GREGORIO MÁRMOL

Dos meses después de las elecciones autonómicas y al segundo intento, Fernando López Miras fue proclamado ayer en la Asamblea Regional presidente de la Región de Murcia. A pesar de que en la cita electoral del pasado 26 de mayo el candidato más votado fue el socialista Diego Conesa, el líder del Partido Popular trenzó en las últimas semanas las alianzas políticas necesarias para sumar a los votos favorables de los dieciséis diputados de su partido, los de los seis de Ciudadanos y los cuatro de Vox. Ahora se dispone a formar un gobierno de coalición con el partido naranja. López Miras tomará posesión el lunes y en las horas siguientes compondrá un equipo que trabajará a pleno rendimiento en agosto.

La Región vive momentos históricos en 37 años de autonomía. Por primera vez un presidente necesitó dos intentos para ser investido y tampoco hasta ahora hubo un ejecutivo formado por dos partidos. El pacto suscrito por PP y Cs el 20 de junio permitirá un reparto de competencias bastante equilibrado, con seis consejeros para el primer partido y cuatro para el segundo.

A Ciudadanos le corresponderá la vicepresidencia de la Comunidad, que ostentará Isabel Franco, junto con las competencias de política social, familia, mujer e igualdad de oportunidades. El mismo partido llevará las consejerías de Empleo, Universidades e Investigación; de Transparencia y Administración Pública; y de Industria, Comercio y Consumo, que será también la portavocía del Consejo de Gobierno. El resto de competencias serán asumidas por el PP, incluida la cartera de Turismo, cuyos segundo y tercer escalón se repartirán populares y liberales. Su sede será ubicada en Cartagena. Igualmente, habrá reparto en organismos autónomos, entidades públicas, fundaciones y consorcios.

El presidente dice que aplicará el programa de Vox «como si fuera mío», incluidos los puntos más polémicos

«Gobierno de libertad»

«Este va a ser un gobierno de la libertad que hará que los ciudadanos elijan sus prioridades», aseguró López Miras ante el Pleno de la Asamblea Regional, seguido en directo por más de un centenar de invitados. Entre ellos estaban el presidente nacional del PP, Pablo Casado, y su secretario general, Teodoro García Egea, satisfechos por el logro.

El reelegido presidente insistió en que pondrá en marcha políticas que permitan «el avance» de la Región de Murcia, incluyendo los controvertidos puntos del programa de investidura impuesto por Vox sobre «violencia intrafamiliar», fiscalización de ayudas a colectivos LGTBI y «adoctrinamiento político y moral» en las aulas. López Miras se comprometió a defenderlos y a aplicarlos «como si fueran míos». Recordó que ese partido, al que PSOE y Podemos sitúan en la extrema derecha política, es «legal y cumple la Constitución». Y frente a quienes creen que pone en peligro los derechos y libertades de los murcianos, López Miras garantizó que no existe tal peligro.

PSOE y Podemos censuran a Vox que trate de camuflar como violencia «intrafamiliar» la que es machista

La Región inicia ahora, según el presidente, una nueva era predominada por el consenso y en la que pondrá en marcha las iniciativas que ha venido defendiendo en los últimos meses, como la rebaja de impuestos, la libertad económica, el sostenimiento de los servicios públicos esenciales y la creación de empleo como principal medida para la estabilidad social y la lucha contra la pobreza. Para conseguir esos logros reclamó el concurso de la oposición, a la que tendió una mano «porque también les voy a necesitar».

Una Cámara dividida

La segunda sesión del segundo debate de investidura evidenció la división en dos bloques del arco parlamentario. En el mayoritario se sitúan los populares, Ciudadanos y Vox. No obstante, el portavoz de este último partido, Juan José Liarte, recordó que su apoyo es solo para la investidura y que ahora se instalará en la oposición, «desde la que trataremos que se cumplan nuestras políticas». En el otro lado están PSOE y Podemos, que coinciden en pronosticar que el primer gobierno regional de coalición estará condicionado por la «extrema derecha».

Conesa afea a Cs que permita un pacto «infame» imposible de lograr en otros países democráticos europeos

Si Vox está en el punto de mira de la izquierda, Ciudadanos también. El portavoz del Grupo Socialista, Diego Conesa, dedicó casi toda su intervención principal del Pleno a desacreditar a la formación naranja como adalid de la regeneración. Aseguró que eso es imposible sostenerlo, tras su pacto con el PP «de la corrupción» y la «ultraderecha» de Vox. «Es el mayor error político que han cometido. Han renunciado a liderar el centro derecha y han desaprovechado la oportunidad de regenerar. Serán responsables de la inestabilidad institucional que se avecina», auguró.

El líder socialista recordó que su partido fue el más votado en las elecciones de mayo y, aun así, ha sido ninguneado por la formación naranja, recurriendo a un «pacto infame» cuya forja sería «impensable» en cualquier otro país democrático. «Usted ha mentido a quienes apostaron por el cambio y la regeneración», recriminó a Isabel Franco, a la que puso en el centro de su discurso. Conesa la preguntó cómo siendo mujer y declarándose feminista se convierte en «cómplice de la ultraderecha», a la que acusó de justificar casos de violencia machista y de promover políticas franquistas.

López Miras tomará posesión el lunes y su nuevo Gobierno lo hará probablemente el miércoles

López Miras fue acusado por Conesa de no abordar los problemas más importantes de la Región: la desigualdad y el cambio climático. También de preocuparse por un supuesto «adoctrinamiento político» en los colegios, pero no del fracaso escolar, que sí está constatado.

Por su parte, Podemos pintó un panorama decepcionante. Su portavoz, Óscar Urralburu, destacó: «Quedamos en manos de Vox y sus políticas de extrema derecha en materia de derechos, libertades, educación, sanidad de igualdad». Vaticinó que a partir de ahora cualquier partida presupuestaria deberá tener el visto bueno de Vox, al que afeó que intente camuflar la violencia machista y de género con el término «intrafamiliar».

Liarte rechazó todas las acusaciones de PSOE y Podemos, defendió la utilidad de las políticas «constitucionalistas» y calificó a Vox como partido «con sentido de Estado». Sí que reconoció que velarán por que cada euro de los murcianos tenga el mejor destino y no acabe en manos de «parásitos» que viven de subvenciones. Además, negó que sean homófobos.

La investidura salió adelante al segundo intento porque Ciudadanos avaló públicamente ayer el acuerdo suscrito por PP y Vox. Isabel Franco acabó su discurso reconociendo que «no es incompatible» con el programa firmado previamente por su partido y los populares. Asimismo reveló que sus negociaciones con los socialistas para constituir un gobierno alternativo no fructificaron porque ellos «estaban pendientes del reparto de sillones, no como el PP».

Los populares, por su parte, celebraron que Murcia tenga «por fin un presidente defensor» de los intereses de sus ciudadanos, dijo Joaquín Segado.

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