Las lluvias dejan más de 60 l/m² en 24 horas en la cuenca del Segura

El río Segura, este sábado, a su paso por Murcia./Policía Local
El río Segura, este sábado, a su paso por Murcia. / Policía Local

Los principales cauces de la demarcación consiguieron evacuar los caudales sin incidencias significativas, a lo que ayudaron las obras de emergencia realizadas en los últimos

EFEMurcia

La precipitación media real durante el temporal ha sido de 66 l/m², aunque se llegaron a registrar 112'8 l/m² en la rambla de Benipila, 112 en los Patojos, 104'4 en la rambla Cabezo Negro y 102'9 en Cedacero, según informó la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS).

A primeras horas de este viernes empezaron a registrarse lluvias generalizadas en la cuenca del Segura, aumentando su intensidad a partir de las 22:30 horas, cuando se llevaron a cabo los mayores registros. Estas lluvias hicieron que el periodo comprendido entre los días hidrológicos 1 de octubre de 2018 (inicio de año hidrológico) y el 20 de abril de 2019 haya sido el cuarto más lluvioso de los últimos diez años, según indicaron las fuentes.

La precipitación media real en ese período es de 231 l/m², unos 92 l/m² por encima de la precipitación media real del mismo periodo del año pasado, unos 49 l/m² por encima del promedio de los últimos cinco años en el mismo período y unos 35 l/m² por encima del promedio de los últimos diez años.

Según las fuentes, esta precipitación es un 66% superior a la del año hidrológico anterior, un 27% superior al promedio de los últimos 5 años y un 18% superior al promedio de los últimos 10 años en el mismo periodo.

Los principales cauces de la demarcación consiguieron evacuar los caudales sin incidencias significativas, a lo que ayudaron las obras de emergencia realizadas en los últimos, como por ejemplo el canal de drenaje D7, que evacuó caudales hacia la rambla del Albujón (Cartagena), evitando daños al municipio de Los Alcázares, que se vio muy afectado en episodios anteriores de fuertes lluvias.

Aún así, se produjeron problemas de desbordamientos puntuales en algunos canales de riego de la Vega Baja, aunque sin provocar incidencias de especial importancia.