Mucho más que libros

Un joven, esta semana, consulta un libro en la Biblioteca Regional. /J. Carrión / AGM
Un joven, esta semana, consulta un libro en la Biblioteca Regional. / J. Carrión / AGM

Las bibliotecas de la Región crecen en usuarios y formatos de servicio, pero los recortes limitan sus fondos y horarios

Fuensanta Carreres
FUENSANTA CARRERES

Luz Marina busca en el portal Infoempleo ofertas de trabajo como limpiadora y cuidadora, y va anotando las que le interesan en una libreta. Su hijo adolescente se cuela a curiosear en la Comicteca, donde un tropel de chicos hojean en su salsa ejemplares de 'manga' y cómics americanos con aparente desgana. La sala de estudio acoge a los rezagados de septiembre que preparan los exámenes de 'repesca' junto a asiduos opositores, que se mueven por las luminosas dependencias de la Biblioteca Regional de Murcia con más soltura que en casa. En las escaleras de entrada, Moussa se encuentra con un amigo, 'enganchado' como él a la conexión de internet que la Biblioteca ofrece a sus usuarios y que, es un secreto a voces compartido, está activa 24 horas. El joven senegalés es uno de los 700 usuarios que comparten el mismo domicilio en sus carnés de usuarios: Carretera de Santa Catalina, la dirección del Albergue de Jesús Abandonado. Un carné, casi el único que no se les niega, que atesoran con cuidado y que, de alguna manera, sienten que les convierte en ciudadanos.

Batidora social, punto de encuentro y conexión, agitadora cultural y refugio cálido para miles de murcianos, la Biblioteca Regional de Murcia es el sábado lluvioso un trajín de estudiantes, de asistentes a talleres, de lectores ávidos de nuevos viajes literarios y de vecinos curiosos. El edificio dará servicio dos horas menos de lo habitual los sábados, una medida provisional que no se prolongará más de unas semanas, según sus gestores, pero que ha removido a los centenares de seguidores, amigos y casi 'fans' que sienten la Biblioteca Regional como parte de su vida, preocupados por los recortes horarios y el «declive» de recursos que, denuncian, la han castigado desde 2012. Sus gestores, aunque admiten que los recortes se han dejado sentir en cuestiones puntuales como la adquisición de fondos físicos y motivaron hace ya cinco años el cierre a cal y canto los domingos, defienden su buena salud y el incremento en calidad y cantidad de los servicios.

EL HORARIO

71 horas semanales está abierta al público la Biblioteca Regional
Provisionalmente son 69 por el recorte de dos horas los sábados, pero la Comunidad confía en recuperar el horario en semanas. Las bibliotecas de Logroño, Mérida, Madrid y Valladolid, entre otras, abren más horas; el resto tienen un horario más restringido.
291 días al año abre la Biblioteca Regional
La cifra está en la media nacional, aunque al menos una decena de centros superan ese tope.

Las cifras oficiales del Ministerio y del Instituto Nacional de Estadística sitúan las bibliotecas murcianas (la Regional da también soporte a las municipales, que con las universitarias completan la oferta de la Comunidad) en la media (baja solo en algunos parámetros) en casi todos los indicadores. Incluso en horas y días de apertura, a pesar de que otras regiones son capaces de hacer el esfuerzo de abrir más jornadas. Con todo, los usuarios denuncian que, tras una época dorada en 2005, cuando se superó el millón de usuarios y los horarios eran más amplios, el declive se ha instalado. «Empezaron cerrando los domingos, cuando se registraban 2.000 usuarios; ahora pretenden recortar el horario de los sábados, y hay servicios que se han ido eliminando, como el de mediadores culturales», explica José Daniel Espejo, usuario, poeta y uno de los organizadores de la última protesta, que están organizándose en plataforma para mantener movilizaciones culturales en la puerta un domingo al mes. Para Espejo, la apertura de los domingos, incluso de 24 horas todos los días, «no es ninguna locura. Es una alternativa de ocio no consumista utilizada por miles de murcianos; un refugio promotor de la cultura», defiende.

Del destacado motor de cohesión social que representa la Biblioteca Regional da cuenta el informe elaborado por el catedrático de la UMU y profesor de Biblioteconomía José Antonio Gómez (junto con los investigadores Hernández Pedreño y Eduardo Romero), que destaca la extraordinaria «función social de la Biblioteca, acentuada en los años de la crisis al aumentar notablemente el número de usuarios en precariedad económica y digital. El espacio está reconduciendo su labor; aunque el préstamo sigue siendo importante, crece el interés por otros servicios de carácter social, tecnológico, educativo y cultural: desde la estancia en sus espacios al préstamo de portátiles, actividades culturales y el acceso libre a internet».

Una función que no se escapa al director general de Bienes Culturales, Juan Antonio Lorca, quien defiende el papel de la Biblioteca como «centro neurálgico de agitación cultural», y no descarta, aunque «requiere un análisis muy sosegado del uso de recursos y la función que se daría al servicio», replantear en un futuro la reapertura de los domingos. Entre tanto, el arreglo de varias estancias ha reducido el horario de los sábados dos horas, pero la directora de la Biblioteca, Caridad Montero, insiste en que «serán apenas unas semanas». Montero defiende que, aunque se han dado de baja algunos servicios, «muchos se han retomado y otros son nuevos. Quizá ha bajado la adquisición de colecciones, pero obedece al cambio de usos sociales y a la apuesta por los sopores electrónicos, que han aumentado muchísimo en solo dos años, tanto en compras como en préstamos».

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