El fin de la legislatura impide la eliminación de los aforamientos en la Región

Los portavoces PSOE, PP y Ciudadanos, Joaquin Lopez, Victor Manuel Sánchez y Miguel Sánchez, en el Congreso de los Diputados, donde defendieron la reforma de Estatuto de Autonomía de la Región en septiembre de 2017./EFE
Los portavoces PSOE, PP y Ciudadanos, Joaquin Lopez, Victor Manuel Sánchez y Miguel Sánchez, en el Congreso de los Diputados, donde defendieron la reforma de Estatuto de Autonomía de la Región en septiembre de 2017. / EFE

La reforma del Estatuto de Autonomía que impulsó la Asamblea Regional todavía está pendiente de aprobar por las Cortes. También decae la propuesta de ley de autoconsumo energético presentada por el parlamento autonómico

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El adelanto electoral y en consecuencia la disolución de las Cortes Generales el 5 de marzo hará caer propuestas de Ley, iniciativas y conclusiones parlamentarias del ámbito económico que no llegarán a ser aprobadas por las Cortes Generales. Entre ellas se encuentra el texto presentado por la Asamblea Regional de Murcia sobre generación de energía eléctrica renovable que pedía fomentar el autoconsumo y la eliminación del denominado 'impuesto al sol'.

Y es que la ley, que nació en el parlamento autonómico hace tres años para favorecer la generación de energía eléctrica para autoconsumo, recibió el pasado mes de octubre un primer respaldo del Congreso de los Diputados, que aprobó con 322 votos a favor y 7 abstenciones la toma en consideración de esta norma para su tramitación parlamentaria. De esta forma, la Región de Murcia se ponía a la vanguardia con una ley que perseguía potenciar las energías renovables para combatir los efectos del cambio climático. Sin embargo, la convocatoria de elecciones hace decaer una norma que hubiera tenido incidencia a nivel nacional.

Asimismo, el fin de la legislatura congelará la conclusión las reformas de los estatutos de autonomía que se encontraban pendientes de aprobación en las Cortes. Y es que la Región, junto a Cantabria y Baleares, iniciaron en esta legislatura la reforma de sus Estatutos de Autonomía para eliminar el aforamiento de sus parlamentarios, de manera que los que se presentaran a las elecciones de mayo lo hicieran ya sin esta protección. Pero estas reformas están pendientes de aprobar por el Congreso y el Senado y el final de la legislatura las deja va a dejar congeladas.

El debate sobre el aforamiento de los políticos cobró protagonismo el año pasado por el anuncio del propio Gobierno de que iba a estudiar una reforma constitucional para eliminar esta prerrogativa, por la que diputados y senadores no son juzgados por los tribunales ordinarios sino únicamente por el Supremo. La idea sin embargo no llegó a traducirse en una propuesta.

Pero en el caso de los diputados autonómicos es cada comunidad la que debe tomar la iniciativa y varias lo hicieron: Canarias, la Región, Cantabria y Baleares reformaron sus Estatutos de Autonomía y los enviaron al Congreso para su aprobación, pero sólo la primera ha superado todos los tramites y tiene la reforma ya en vigor. Canarias es la única comunidad autónoma cuyos próximos diputados, los que sean elegidos el 26 de mayo.

Las reformas van dirigidas a asegurar la inviolabilidad de los políticos sobre las opiniones que manifiesten en actos parlamentarios y por lo que decidan votar sobre leyes y otras iniciativas. Por todo lo demás podrán ser inculpados, procesados y juzgados si así lo deciden jueces ordinarios, no los tribunales superiores de su Comunidad.

La Región espera su turno en el Congreso desde mayo de 2017, cuando presentó una reforma parcial del Estatuto para eliminar el aforamiento, regular la moción de censura y la cuestión de confianza. La iniciativa está en fase de comisión.

En teoría, esta reforma podría salir adelante en los próximos días con la unanimidad de todos los partidos y si se exprimieran al máximo los trámites, así que la probabilidad es muy pequeña.

En cualquier caso, el nuevo Congreso podrá ponerse a la tarea con estas reformas en cuanto se constituya y darles un empujón para que se aprueben al inicio de las nuevas legislaturas autonómicas. Los estatutos son las únicas leyes que no decaen cuando se disuelven las Cortes, aunque tendrían que volver a empezar desde el principio, desde su admisión a trámite por el Pleno.

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