Larrosa: «Faltan jueces y por eso se dilatan los tiempos de respuesta»

Miguel Ángel Larrosa. / n. g. / agm
Miguel Ángel Larrosa. / n. g. / agm

Ricardo Fernández
RICARDO FERNÁNDEZ

«Somos los primeros en detectar y alertar de las disfunciones de la justicia y de los perjuicios para los ciudadanos. Sin embargo estas alertas, muchas veces, ocultan el esfuerzo importantísimo que realizan los funcionarios al servicio de la Administración de Justicia», advierte el presidente de la Audiencia Provincial de Murcia, Miguel Ángel Larrosa. Aclara que, «en el caso de las secciones penales, hay que destacar el importantísimo esfuerzo realizado por los magistrados en los dos últimos años, que doblando sesión y señalando cuatro días a la semana llegaron a reducir el tiempo de tramitación a menos de un año y consiguieron enjuiciar multitud de causas que llevaban años pendientes. Esto demuestra que la necesidad de mantener los refuerzos en la plantilla no es coyuntural, y que hacen falta, al menos, dos magistrados más».

Larrosa reconoce que, «como ya alertamos el año pasado, nos encontramos con falta de jueces en la Región, lo que ha obligado a redistribuir los refuerzos y a destinarlos a otras instancias. Por tanto y a pesar del sucesivo y progresivo incremento del número de juicios (tanto procedimientos abreviados como sumarios y jurados) que está produciéndose en la Audiencia, contamos con menos magistrados. El resultado, simplemente aplicando la aritmética, por desgracia es previsible: se dilatan los tiempos de respuesta».

Entre las medidas que considera necesarias para atajar el atasco de asuntos en este órgano judicial apunta, «además del aumento de plantilla, dotar a la Oficina Judicial de mecanismos para que se pueda flexibilizar la agenda, señalando de un modo más ágil. Hoy, señalar un juicio con garantías de que se efectúan de forma preceptiva los emplazamientos y las citaciones de los acusados y los testigos exige un mínimo de dos meses. De esta forma, a pesar de que en ocasiones se producen suspensiones sobrevenidas que pueden abrir huecos en la agenda de la Audiencia, es difícil que se puedan utilizar para otro señalamiento».