Murcia se pone a la cola del país en sentencias de custodias compartidas

Los fallos judiciales en la Región se han duplicado en cinco años, pero el 17,1% de los casos está muy lejos aún de la media y solo supera al de Extremadura

Marta Semitiel
MARTA SEMITIEL

La concesión de custodias compartidas es cada vez más frecuente en los juzgados murcianos. Así, en apenas cinco años, entre 2013 y 2017 -último ejercicio cuyos datos se encuentran registrados en el Instituto Nacional de Estadística (INE)-, las sentencias que otorgan esta figura legal han aumentado de 131 a 296. Sobre el total de divorcios con hijos, que en 2013 fueron 1.646 y cinco años después sumaron 1.731, las custodias compartidas han pasado de ser del 7,9% al 17,1%.

La tendencia va en aumento, pero la Región sigue siendo la segunda comunidad en la que los juzgados menos apuestan por esa figura, situándose solo por delante de Extremadura y muy lejos de la media nacional, que es del 30%. A la cabeza están Baleares (47,2%), Cataluña (44,9%), Valencia (42,3%), Aragón (41,5%) y País Vasco (37%), las cuatro últimas con legislación específica en la materia.

La evolución

131
custodias compartidas concedidas en el año 2013 a través de los tribunales de la Región.
296
custodias compartidas dictadas por los juzgados en 2017.

Para reivindicar que la Región «todavía tiene mucho que avanzar» en este asunto, la Asociación de Padres de Familia Separados (APFS) se reúne hoy en una concentración festiva con actividades infantiles en la plaza de Santo Domingo de Murcia. «El objetivo es visibilizar que los juzgados de Familia están colapsados, que faltan recursos y que pedimos una modificación del Código Civil para equiparar la legislación nacional con la de las comunidades que, gracias a sus competencias, desarrollaron leyes favorables a la custodia compartida», indica Ignacio Herranz, coordinador regional de APFS y abogado.

El 79% de los niños se adaptan de forma satisfactoria a vivir entre dos hogares

Aunque Murcia todavía se encuentre lejos de la media, en los juzgados se nota que «el caballo de batalla es la custodia compartida. Antes se discutía sobre todo la pensión, pero desde que en 2013 el Tribunal Supremo empezó a sentar precedentes, la cosa ha cambiado», explica Helena Rivera, abogada de Familia y secretaria de la Junta de Gobierno del Colegio de Abogados de la Región. Lejos de defender la custodia compartida como norma general, su experiencia le dice que «hay que huir de los extremos. No era bueno lo que teníamos antes, que era costumbre de dar la monoparental a la madre como norma general, pero tampoco sería bueno que se partiera de la compartida como base, porque aunque el Supremo dice que lo normal y deseable es esa figura, en algunos casos es imposible. No se puede pensar que una es mejor que otra. Hay que revisar cada caso de forma individual».

Lo mejor para los niños

Herranz discrepa en parte con ella y explica que la inercia tradicional de dar la custodia a la madre «relega a los padres a un segundo plano, algo que no es lógico en estos tiempos, cuando tanto se reclama la igualdad entre sexos y se pide que el padre se implique en los cuidados de los hijos. Nosotros no decimos que siempre se tenga que dar la compartida, pero sí que sea la primera opción y que la monoparental sea la excepción».

Tres de cada cuatro abogados creen que la alternancia semanal es «la más adecuada»

Más allá del debate y de los dictámenes del Supremo que avalan esa solución, un reciente estudio de la Asociación Española de Abogados de Familia (Aeafa) afirma que, en el 79% de los casos en los que se concedió esta figura legal, la adaptación de los niños al nuevo sistema de vida fue «satisfactoria o muy satisfactoria». En el porcentaje restante, los abogados calificaron el resultado como «poco satisfactorio» en un 19% de los casos y como «nada satisfactorio» en el 2%.

Cuando los menores no se adaptan a este tipo de custodias, Rivera tiene claro que «es cosa de los padres. Normalmente, si una compartida no funciona es porque alguno de los progenitores malmete al menor. No es culpa de los niños. Está demostrado que ellos se adaptan perfectamente».

El informe de Aeafa también recoge que la alternancia semanal, «con o sin visita intersemanal del otro progenitor», está considerada como la forma más adecuada de llevar a cabo una custodia compartida por el 75% de los abogados que participaron en el estudio, ya que conlleva una mejor «estabilidad y rutinas de los hijos en cada casa, y no supone un lapso de tiempo prolongado sin mantener contacto con el otro progenitor. Asimismo, permite a los padres organizar y adecuar su jornada laboral a los horarios de los hijos, durante la semana de custodia», cita el estudio.

El 13% de los abogados consideran que lo mejor para los menores es el sistema partido de dos días con cada progenitor y fines de semana alternos, un 10% señala la alternancia quincenal y solo un 3% apunta como más adecuados unos periodos más largos.

Rivera añade que «lo que se ha demostrado que no funciona para nada, en un 78% de los casos, es la 'casa nido'. Es decir, que sean los padres los que entren y salgan de la casa familiar y que el niño no se mueva. Eso se ha visto que es un foco continuo de conflictos». Además, la especialista también constata que los menores «se suelen adaptar con una facilidad pasmosa cuanto más pequeños son. Cuando tienen tres años es superfácil. Cuando ya son más mayores, les cuesta más; solo quieren quedarse en casa, independientemente de quien se quede o se vaya».

Acuerdo o juicio

El hecho de que obtener una custodia compartida sea cada vez más probable también hace que aumenten los casos de exparejas que no llegan a juicio «porque, antes de acatar lo que imponga un juez, prefieren negociar de mutuo acuerdo para conseguir unas condiciones que beneficien a ambas partes. Por eso en la Apfs creemos que, si hubiera un cambio legislativo que estipulase la custodia compartida como preferente, subiría el porcentaje de acuerdos, con el ahorro y la descarga de trabajo que eso implicaría en los juzgados».

Rivera coincide con él y señala que «es bastante frecuente que se empiece con un proceso contencioso. Pero sobre todo después de que lleguen los informes psicosociales, que en el 98% señalan como apta la custodia compartida, pues los progenitores se sientan a negociar».

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