Una juez suma más imputados por la muerte de un joven tras una operación

Imagen de archivo de un quirófano en un hospital de la Región. /A. Gil/ AGM
Imagen de archivo de un quirófano en un hospital de la Región. / A. Gil/ AGM

El informe pericial de una forense deja en evidencia a dos anestesistas que trabajaban en 2018 en los quirófanos del Hospital San José de Alcantarilla

JAVIER PÉREZ PARRA y RICARDO FERNÁNDEZ

Un informe pericial, realizado por una médico forense y que acaba de ser remitido al Juzgado de Instrucción número 6 de Murcia, pone en evidencia la labor de dos anestesistas que el año pasado trabajaban en el Hospital Viamed San José de Alcantarilla y que están ahora en el foco de la investigación abierta por la muerte de un joven tras una operación en un tobillo. Las conclusiones de esta experta han provocado nuevas imputaciones en este asunto, pues apuntan a una mala praxis médica y a graves deficiencias en la distribución del trabajo, ya que el día de la intervención a ese paciente solo había dos anestesistas y dos enfermeras de esa especialidad para cuatro quirófanos.

Las mencionadas diligencias se abrieron el año pasado para establecer si existieron responsabilidades penales por parte de algún profesional de ese centro concertado, por la muerte de José Manuel González, un joven de 29 años que sufrió una parada cardiorrespiratoria durante una sencilla intervención ambulatoria en un tobillo.

El chico ingresó en el quirófano el 9 de febrero de 2018 para la extirpación de un quiste, pero durante la operación sufrió una parada cardiorrespiratoria y fue trasladado en coma a la UCI del Reina Sofía, donde falleció el 21 de febrero. La juez Raquel Lacunza ordenó a una médico forense que analizara toda la documentación existente sobre esa intervención y las declaraciones prestadas por los profesionales que participaron en la misma y que, con todo ello, emitiera un dictamen profesional.

El paciente no estaba bien monitorizado, en apariencia, por lo que ninguna alarma sonó cuando entró en parada

Las conclusiones resultan demoledoras, pues uno de los datos más llamativos consiste en que esa jornada solo había dos anestesistas y dos enfermeras de anestesia para atender cuatro quirófanos. Esta circunstancia motivó que en el momento en que el paciente empezó a sufrir complicaciones en su salud no estuviera presente ninguno de estos profesionales, ya que se encontraban en otro quirófano. La forense establece que las guías para la práctica segura de la anestesia establecen que debe haber un anestesista controlando el estado del paciente en todo momento, por lo que esa distribución del trabajo, de la que sería responsable el profesional A.C.R., «no cumple con las normas altamente recomendadas».

Los daños cerebrales sufridos por el joven a raíz de una parada cardiorrespiratoria pudieron verse agravados, del mismo modo, por el hecho de que supuestamente no se encontraba correctamente monitorizado. De esta forma, ninguna alarma sonora se activó en el quirófano y solo se apercibieron de su estado cuando una auxiliar de cuidados de enfermería detectó, de manera visual, que el nivel de saturación de oxígeno era irregular. Por ello es difícil establecer cuánto tiempo pudo estar el paciente en situación de hipoxemia (disminución de oxígeno en la sangre), que es lo que habría provocado daños irreversibles en su cerebro y finalmente le habría conducido a la muerte.

Contrario a la 'lex artis'

A resultas de este informe pericial, la magistrada instructora ha citado en calidad de investigados a un anestesista contra quien ya se dirigían las actuaciones, J.A.P.M., y a la enfermera de esa especialidad R.A.B.. La forense considera que la actuación del anestesista «no fue conforme a la 'lex artis', dado que ni él ni el personal a su cargo estaban presentes en ese quirófano». También ha sido citado a declarar como investigado el jefe de la empresa de anestesistas, A.C.R., por haber permitido presuntamente que dos anestesistas cubrieran cuatro quirófanos.

En estas diligencias, incoadas por un presunto delito de homicidio por imprudencia, está personada como acusación particular la familia del joven que falleció tras la intervención en un tobillo. El letrado Francisco Lucas es quien se encarga de la defensa de sus intereses.

«Las inspecciones probaron que el servicio que se presta es óptimo»

Un portavoz del Hospital Viamed San José manifestó ayer que aún no conocían la existencia de un informe pericial sobre las causas de la muerte de un joven tras ser intervenido, pero que, «de cualquier forma, reiteramos nuestra disposición a colaborar con la justicia en todo aquello que sea necesario». Además de recordar que el servicio de anestesia se prestaba en el centro hospitalario por parte de una empresa externa, señaló que «las inspecciones que se hicieron desde el Servicio Murciano de Salud (SMS) demostraron que las condiciones generales en que se presta la asistencia son óptimas». Finalmente lamentó el trágico resultado que tuvo esa intervención, «porque lo realmente triste es que murió ese chico», y aseguró que el hospital es «el más interesado en conocer las circunstancias que determinaron ese fallecimiento».