La jorobada se exhibe por Tiñoso

La ballena jorobada da uno de sus saltos acrobáticos frente a los acantilados de Cabo Tiñoso. / Paloma Carrasco / Cetáceos y Navegación
La ballena jorobada da uno de sus saltos acrobáticos frente a los acantilados de Cabo Tiñoso. / Paloma Carrasco / Cetáceos y Navegación

Es la primera vez que se ve una ballena yubarta junto a las costas de la Región. El animal, avistado por el 'Karyam' de Cetáceos y Navegación, ha nadado durante tres días junto a los acantilados del litoral cartagenero

Pepa García
PEPA GARCÍA

Están acostumbrados a avistar cetáceos, pero el domingo se encontraron con lo excepcional. Lo cuenta Toni Méndez, patrón de la goleta 'Karyam', que ofrece a diario singladuras para el avistamiento de mamíferos marinos entre Cabo de Palos y Cabo de Gata con su empresa Cetáceos y Navegación.

«El domingo nos avisó un barco de que había visto una ballena pequeña y nos pasamos por la zona a ver si la veíamos. Estaba allí, muy huidiza, supongo que porque, como era domingo, el mar estaba lleno de barcos», cuenta Toni Méndez. Ese primer día no pudieron verla bien y las fotos no les desvelaron qué especie era, «pero no era la ballena típica (rorcual común)».

Al día siguiente lo volvieron a intentar y, por la tarde, se toparon con la sorpresa. Una ballena yubarta ('Megaptera novaeangliae'), también conocida como ballena jorobada, lanzaba los saltos acrobáticos que caracterizan a la especie. «Estuvimos un rato junto a ella y la dejamos. La política de nuestra empresa es no molestar a los animales. Fue un pelotazo porque es muy raro ver este cetáceo en el Mediterráneo», concluye Méndez, feliz de ampliar el catálogo de especies avistadas con un animal tan extraordinario.

«La presencia de esta especie es cada vez más frecuente en el mar Mediterráneo»

Lo certifica Pedro García, que ha trabajado varios años en las campañas de seguimiento de cetáceos que el 'Else' realizó entre Argelia y el Estrecho de Gibraltar: «Este es el primer avistamiento de una ballena jorobada en las costas de Cartagena», constata. Y apunta que se ha estado viendo durante tres días, desde la zona del Portús hasta Cabo Tiñoso. Lo extraño, destaca García, es que estuviera tan cerca de la costa porque «los rorcuales comunes que hacen la ruta migratoria por nuestras costas suelen pasar muy rápido y, al superar Cabo de Palos, se abren hacia el Mar de Alborán; y la jorobada iba pegada a los acantilados de Cabo Tiñoso y haciendo acrobacias sin prisa», explica el director de Anse.

Pedro García, como el biólogo marino Julio Mas, achacan a la desorientación del animal la presencia de este «juvenil» de ballena jorobada en el Mediterráneo y recuerdan que, en las últimas dos semanas, las citas de rorcuales comunes en la zona de Cabo de Palos han sido mucho más numerosas que otras veces, «aunque son algo habitual y conocido, ya que suelen migrar al Golfo de León, donde hay un afloramiento de aguas profundas cargadas de krill. De hecho, ya los romanos lo llamaban 'la costa de la ballenas'», cuenta Mas.

Por su parte, Rocío Espada, bióloga marina del Laboratorio de Biología Marina de la Universidad de Sevilla y directora del departamento científico de Dolphin Adventure, asegura que entre las hipótesis de la presencia de una ballena jorobada en el Mediterráneo -su hábitat es el Atlántico y sobre todo el Pacífico, junto a Baja California y Hawái- están también que sigan las rutas de migración de los rorcuales comunes en busca de alimento o que se esté convirtiendo en una nueva zona de reproducción. De hecho, asegura, «la presencia de yubartas se está haciendo cada vez más frecuente en el Mediterráneo -cifra en unas 20 las citas en los últimos 100 años en todo el Mediterráneo y recuerda-. Hace unos años, se avistó desde Mallorca una madre con su cría». También, cuenta, hace 20 días se vio otra jorobada en Caños de Meca, al tiempo que avanza que está pendiente de publicar un artículo científico en la especie, lo que le impide dar, de momento, más información.