48 horas de tensión en Alguazas

Varios marroquíes, ayer por la mañana, en la terraza del bar Las Jarras, en Alguazas. / edu botella / agm

La población asiste preocupada a la segunda noche de choques entre grupos de marroquíes y vecinos de etnia gitana

Juan Ruiz Palacios
JUAN RUIZ PALACIOS

«Estamos traumatizados. Tenemos un miedo que no habíamos sentido nunca antes. Por las noches no dormimos; solo conseguimos cerrar los ojos cuando amanece. Lo que ocurre en Alguazas es lo más parecido a una guerra santa que hemos visto en nuestra vida». El relato, pronunciado por Loli -el nombre es ficticio por miedo a represalias-, no deja lugar a dudas de la tensión e incertidumbre que viven los vecinos del barrio del Carmen, que ayer denunciaron altercados por segunda noche consecutiva entre marroquíes y un grupo de ciudadanos de etnia gitana, tal y como ocurrió en la madrugada del domingo. «Sobre las 22.45 horas de la noche comenzó una nueva reyerta, con más de cien personas implicadas», apuntaron fuentes vecinales.

«El domingo amanecimos con miedo después de los tiros y la batalla campal. Parecía que todo se había calmado, pero los moros comenzaron a concentrarse por la tarde en el bar Las Jarras. Conforme pasaban las horas, había más. Y no paraban de gritar: '¡Guerra!', '¡muerte a los gitanos!'», cuenta esta vecina. José, un familiar suyo, continúa el relato. «Los marroquíes iban empastillados, colocados... Llevaban cuchillos debajo de las camisetas. Nosotros los vimos con nuestros propios ojos».

«Vivimos con miedo; a partir de las 22 horas no podemos salir a la calle porque se empieza a liar y nadie hace nada», sostienen los ciudadanos

Según ha podido saber 'La Verdad', el pacto al que habían llegado en la noche anterior los magrebíes con los vecinos de etnia gitana era que los primeros tenían que entregar a los segundos al pistolero que había realizado los disparos del sábado. Pero este ciudadano marroquí, cuyas iniciales corresponden a A.O., no apareció el domingo, según lo acordado. Eso hizo que la situación fuera cada vez más tensa y se produjeron algunos altercados entre ambos bandos. «Los magrebíes fueron a los bloques en los que viven los gitanos, y estos respondieron con disparos al aire para que se marcharan». Lo consiguieron. De madrugada, relatan varios testigos, los vecinos de etnia gitana se dirigieron hasta el bar Las Jarras para hablar con los magrebíes y pedirles explicaciones acerca de por qué no habían entregado a A.O.

Algunos de los utensilios utilizados durante la reyerta.
Algunos de los utensilios utilizados durante la reyerta. / csif

La reyerta comenzó por la ocupación de un piso, pero el detonante se produjo tras un robo en un 'chino', cuyo dueño es amigo de varios jóvenes calés

«Te largas de aquí o mueres»

Después de una tensa conversación entre ambos bandos, el hermano de A.O. decidió entregarlo. «Estuvieron hablando largo y tendido. El patriarca le dijo -a A.O.- que 'o te largas de Alguazas o te acabaremos matando, porque has traído la ruina a nuestro barrio'», cuenta otro testigo, que tampoco quiso ofrecer su identidad.

La reyerta entre ambos bandos comenzó por la ocupación de un piso. Sin embargo, el detonante fue, al parecer, un intento de robo por parte de los magrebíes en un establecimiento chino, cuando las cosas ya estaban tensas entre ambos grupos. «Querían robarle comida al chino, que es nuestro amigo», explicó ayer uno de los implicados en la trifulca. «Nosotros defendimos al chino, pues no hay derecho a que hagan eso. Ahí empezaron los palos».

La Delegación del Gobierno anuncia que aumentará la seguridad en la zona con el envío de más efectivos

Los vecinos seguían ayer atemorizados tras las dos noches vividas en el barrio del Carmen. «Vamos a salir en todos los telediarios. Lo que estamos viviendo aquí es para coger la maleta y largarse. No hay derecho a que tengamos esta inseguridad, porque lo único cierto es que vivimos todos con miedo», sostuvo Antonio, un vecino de la zona. «A partir de las diez de la noche nos encerramos en nuestras casas porque se empieza a liar y nadie hace nada para que esto se solucione», añadió este vecino, con el miedo aún metido en el cuerpo.

Un cámara graba imágenes en una de las calles del barrio.
Un cámara graba imágenes en una de las calles del barrio. / e. b. / agm

Otra vecina de la zona aseguró que «se pasa muy mal cuando estás tranquila en tu casa y de repente empiezas a escuchar gritos y disparos. Un marroquí le estrelló una botella de vidrio en la cabeza a mi hijo. Le tuvieron que dar varios puntos porque se la abrió. Y después amenazaron a mi hija con una catana. Es horrible la situación. Lo único que pedimos al Ayuntamiento es más presencia policial. Estamos atemorizados porque la situación es insostenible. No podemos ir tranquilos por la calle». Este diario intentó ayer hablar con varios ciudadanos de origen magrebí, quienes no quisieron hacer declaraciones acerca de los altercados.

«Más seguridad»

El alcalde, Blas Ángel Ruipérez, señaló ayer a 'La Verdad' que «lo importante es la rápida actuación de la Guardia Civil, con efectivos suficientes» para controlar la situación. «Los vecinos pueden contar con la colaboración de la delegación del Gobierno a través de la Comandancia de la Guardia Civil» para garantizar su seguridad. Tanto el primer edil como fuentes de prensa de la Benemérita aseguraron no tener constancia de nuevas intervenciones en la noche del domingo. Este diario también se puso en contacto con la Delegación del Gobierno, desde donde manifestaron que «estamos pendientes de la situación que se vive en Alguazas y vamos a intensificar los servicios de vigilancia con más efectivos».

Por su parte, el portavoz de Unidad por Alguazas y concejal en el Ayuntamiento, José Gabriel García, denunció que «la situación no se puede soportar. La gente tiene miedo de salir a la calle. En el barrio del Carmen hay actos vandálicos, robos... Después de lo que ocurrió el pasado fin de semana, la gente está atemorizada, y lo peor es que no se ve ni a un agente por el barrio». Afirmó que «hacen falta más efectivos de la Policía Local, porque los vecinos necesitan más protección. Anoche se volvió a producir una segunda pelea por represalias, y tuvieron que venir policías locales de Las Torres de Cotillas, Ceutí y Lorquí».

El CSIF exige la dimisión del alcalde «por incompetente»

El sindicato CSIF exigió ayer, en un comunicado, la dimisión del alcalde, Blas Ángel Ruipérez, a quien acusan de «incompetente en materia de seguridad, ya que han aumentado en los últimos meses los tiroteos, navajazos, palizas, robos y agresiones a policías. Todo ello se debe a la falta de agentes que vecinos denunciando desde hace meses». Exponen, asimismo, que «en 2015 había 20 policías y ahora solo hay once en un municipio que cuenta con 10.000 habitantes, de los cuales la Comunidad financia 10 dentro del Plan de Seguridad Ciudadana Regional». Este diario se puso en contacto con el primer edil, quien aseguró que «hay oposiciones en curso para cuatro plazas de agente de la Policía Local, tres de libre acceso y una de movilidad». Sobre la petición de dimisión, explicó que «los vecinos refrendaron mi actuación como alcalde en los últimos comicios».