Dos hermanos de 'El Melonero' afrontan peticiones de 7 años de prisión y multas millonarias

Los hermanos Pedro y Jesús Martínez, junto a María Jesús Martínez y el empresario Antonio Rodríguez, en el banquillo. / edu botella / agm
Los hermanos Pedro y Jesús Martínez, junto a María Jesús Martínez y el empresario Antonio Rodríguez, en el banquillo. / edu botella / agm

Los promotores están acusados de dos delitos fiscales y de falsedad documental por la venta de viviendas a ciudadanos británicos

Ricardo Fernández
RICARDO FERNÁNDEZ

Si los negocios inmobiliarios en los que se metió han acabado ocasionándole no pocos quebraderos de cabeza a Antonio Martínez, el controvertido promotor conocido popularmente como 'El Melonero', otro tanto cabría decir de dos de sus hermanos, Jesús y Pedro, que acabaron siguiendo sus pasos. Ambos se han sentado en el banquillo de los acusados, estos días, como acusados de dos delitos fiscales y de otro delito continuado de falsedad documental, que estarían relacionados con la venta de una treintena de viviendas a otros tantos ciudadanos británicos.

Los hechos ahora enjuiciados se remontan a un periodo situado entre 2004 y 2008, cuando Jesús Martínez suscribió contratos privados con esos clientes, que le habían comprado una vivienda con parcela, sostiene el fiscal Rafael Pita. En algunos casos, siempre según el Ministerio Público, las casas ya estaban construidas, a falta únicamente de obtener las licencias urbanísticas.

Con el pretendido fin de evitar el pago a Hacienda de una parte de los beneficios que estaba obteniendo con ese negocio, en el que su hermano Pedro colaboraba con el vendedor, Jesús Martínez habría simulado que lo que vendía era solamente la parcela, y que eran los propios compradores quienes más tarde construían sus propios inmuebles.

Los acusados insistieron durante la vista en que solo vendían parcelas a sus clientes y que eran estos quienes promovían las casas por su cuenta, por lo que niegan haber defraudado dos millones

«Para procurar ocultar la condición de promotor de viviendas», lo que habría hecho consistiría en crear una sociedad, denominada Construcciones y Reformas Agua y Sol SL, para fingir en los contratos que los distintos clientes habían encargado a esta mercantil que les levantara sus viviendas. Y ello, insiste el fiscal, cuando muchas de esas edificaciones ya estaban concluidas o realizadas en parte. La empresa se puso a nombre de una de las hijas de Pedro, de nombre María Jesús, quien también está acusada en este proceso.

Siempre según la acusación estatal, Jesús Martínez habría incumplido la legislación al omitir las anotaciones de gran parte de esas operaciones de compraventa en los libros contables e, igualmente, habría «ocultado la totalidad de los pagos en efectivo que le hicieron los clientes como entregas a cuenta».

Seis facturas falsas

A la vez, la sociedad Construmar Cartagena, de la que era administrador el también encausado Luis Muñoz, habría emitido seis facturas falsas por importe de 269.380 euros, con el aparente fin de justificar unos gastos que Construcciones y Reformas Agua y Sol no había tenido y que se acabó desgravando.

Con estos presuntos mecanismos fraudulentos, Jesús Martínez habría conseguido hurtar al fisco la cantidad de 625.661 euros en el año 2009. El fiscal estima que en ese periodo gastó algo más de 888.000 euros en la adquisición de los terrenos, los costes de urbanización y la construcción de ocho de las casas, que vendió posteriormente por un importe total de 2,4 millones (a una media de 300.000 euros), lo que le generó unos beneficios de alrededor de 1,5 millones, cuyo IRPF no declaró.

La misma forma de proceder habría tenido en 2010, en esta ocasión con 19 clientes. La venta de las viviendas le habría supuesto unos beneficios de 3,2 millones de euros, por los que habría dejado de ingresar a la Hacienda Pública casi 1,4 millones.

El fiscal considera que los hechos son constitutivos de dos delitos fiscales y un delito de falsedad documental continuada, por los que reclama penas que suman 21 años de prisión a Jesús, Pedro y María José Martínez -siete años a cada uno-, así como multas de 7,5 millones de euros por cabeza. También reclama que cubran de forma solidaria el pago de indemnizaciones por dos millones de euros. Por lo que respecta al presunto emisor de facturas falsas, Luis Muñoz, el Ministerio Público le pide dos años de prisión y multa de tres millones de euros.

Los acusados han insistido durante la vista oral en que los contratos suscritos con sus clientes británicos respondían fielmente a la realidad, que solo les vendieron las parcelas y que en todos los casos fueron los compradores quienes promovieron la construcción de sus casas.

La sentencia se conocerá en los próximos días.

 

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