Hallan el cuerpo sin vida del bañista desaparecido en El Bayo de Calasparra

Los agentes de la Guardia Civil señalan la zona del río Segura donde encontraron el cadáver. / ALFONSO DURÁN / AGM
Los agentes de la Guardia Civil señalan la zona del río Segura donde encontraron el cadáver. / ALFONSO DURÁN / AGM

La Guardia Civil maneja la hipótesis de que, al ser una zona con mucha corriente, el hombre pudo meterse de forma accidental en un foso

SÓCRATES SÁNCHEZCALASPARRA

«Se lanzaron en grupo por el río; él se quedó el último de todos. Cuando los demás llegaron al final de la bajada, observaron que no estaba y empezaron a alarmarse», explicaba ayer el hermano del fallecido junto al cauce del Segura, en el lugar donde había ocurrido el suceso. Su familiar, con el que compartía piso, acudió el domingo a esta zona de Calasparra con varios amigos, en lo que prometía ser un día de recreo. Una jornada que muy pronto adquirió tintes de fatalidad. El Centro de Coordinación de Emergencias 112 recibía un aviso a las 16.40 horas en el que se informaba de que un varón no había salido del agua, mientras que todos sus acompañantes lo habían hecho sin problemas.

Rápidamente se montó un dispositivo de búsqueda, conformado por miembros de Protección Civil, agentes de la Policía Local y de la Guardia Civil y bomberos. Tras una búsqueda infructuosa durante toda la tarde del domingo, el operativo se reanudó ayer, lo que permitió que poco antes de las once de la mañana los agentes del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil hallaran el cuerpo sin vida de este hombre, de 36 años, de nacionalidad ecuatoriana y residente en Lorca, en uno de los márgenes del cauce del Segura, a su paso por el paraje del Bayo.

La principal hipótesis que maneja la Guardia Civil es que, al ser una zona donde hay bastante presencia de vegetación y mucha corriente, «acabara introduciéndose accidentalmente en un foso», de unos tres metros de profundidad, en una de las márgenes del río. «Se pudo ver agobiado por las plantas y no lograría salir», señalaron los agentes.

La Guardia Civil dejó claro el peligro que se corre en estas zonas de baño. Los bañistas aprovechan las corrientes para lanzarse desde las zonas altas y recorrer el río hasta la presa. «Unas corrientes que a veces pueden resultar suaves y tranquilas, pero en otras ocasiones no».

Un productor de arroz de la zona señaló que «en el río hay una especie de losa central, donde se puede caminar y el agua solo te cubre hasta los tobillos, pero cuando te mueves a los laterales la profundidad va variando y te encuentras zonas en las que no se puede hacer pie fácilmente». También destacó que «viene muchísima gente a bañarse los fines de semana para pasárselo bien. Nunca había pasado una tragedia como esta. El río tiene la vegetación que tiene. No es que esté sucio, pero hay una cierta espesura que no se puede evitar». La Comunidad envió al lugar a miembros del Grupo de Intervención Psicológica para atender a los familiares y amigos.

La Región se sitúa la séptima en fallecidos por ahogamiento

Doce personas fallecieron el pasado mes de julio por ahogamientos en espacios acuáticos en la Región de Murcia, lo que supone el 5,2% del total de víctimas mortales por esta causa en el conjunto del país. Murcia se sitúa así como la séptima comunidad autónoma con mayor número de fallecidos por ahogamiento, según los datos provisionales del Informe Nacional de la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo (Rfess). De acuerdo con estas cifras, entre el 1 de enero y el 31 de julio perdieron la vida en espacios acuáticos españoles 232 personas, casi un 25% más que en el mismo período del año anterior, cuando se contabilizaron 186 muertes. El incremento en la cifra de fallecidos a lo largo del pasado julio, respecto al de 2018, fue de casi el 56,7%.