«Me gusta trabajar el clásico en el baile porque es la base de todo»

Paloma Gambín. / MigUel A. Sanz
Paloma Gambín. / MigUel A. Sanz

Paloma Gambín es bailarina y directora de la academia 'Dansé' en Murcia

Paloma Gambín es directora de la academia 'Dansé' de Murcia. Lleva toda su vida dedicada al baile. Hace unas semanas viajó junto a sus alumnas a Roma, representando a España en la final europea del concurso de danza Dancing Star, en el que competían 40 grupos. Consiguieron dos primeras posiciones; una en categoría junior, con chicas de 14 y 15 años, y otra con Nadia Hank como bailarina solista. La compañía también consiguió un tercer puesto en categoría infantil, con el grupo mini de la escuela de baile.

-¿Quiénes participaban en la competición?

-Había gente de Portugal, Italia, Ucrania y España. La mayoría eran españoles. El concurso tiene la dirección en nuestro país.

-¿Cómo ha sido el trabajo preparatorio de cara a conseguir esos puestos en Roma?

-Trabajamos bastante, la verdad es que estoy muy contenta porque las niñas llevan una formación muy completa, trabajan todos los estilos. Las mayores entrenan, la mayoría, tres horas al día. Es un trabajo muy técnico, de control de su cuerpo.

-¿Qué le aporta el baile?

-Creo que, en este caso, todo, soy gimnasta de rítmica, en mis tiempos lo viví desde otra perspectiva y ahora viviéndolo con ellas creo que les aporta unos valores y una disciplina. Ellas tienen su objetivo y sus estudios, que además han conseguido sacar todas unas notazas. Cuando terminan su clase, se quedan en la academia, es lo que las hace felices.

-¿Es complicado trabajar con varias edades?

-Siempre hablamos que la adolescencia es la edad más complicada, pero, en esto de la danza, la verdad es que la gente que lo hace es porque lo ama y para mí no es difícil. Creo que la edad más complicada son los 9 o 10 años, cuando se está formando la personalidad, pero a mí me encanta. Siempre digo que tengo la suerte de estar en un trabajo que me dan besos todos los días.

-¿Qué siente por la danza?

-Para mí es mi vida, no sé hacer otra cosa desde que nací. En mi familia no había nada de baile previamente, pero siempre he tenido su apoyo. Comencé con tres años y no he parado. Ahora lo que intento, desde que tengo la escuela, es dar todas las oportunidades que yo no he tenido.

-¿Es complicado atraer a los chicos al baile?

-Los papás y mamás, cuando tenemos un niño, en este país lo llevamos al fútbol, y a las niñas, a bailar, aunque no sea lo que les guste. Es un concepto que poco a poco va cambiando. Sea chico o sea chica tiene que bailar la persona que le encante hacerlo, eso no tiene sexo ni edad. Es verdad que no hay muchos niños que hagan danza, pero, a partir de los 16 o 17 años, hay muchos jóvenes y hombres que bailan. La mayoría de ellos se preguntan por qué no comenzaron antes para adquirir una buena base y técnica.

-¿Cuáles son los estilos que más se suelen demandar?

-Se pide todo, pero está muy de moda lo latino... La bachata, la salta, el hip hop y lo urbano. Con mis alumnas, independientemente del estilo que toquen, trabajamos la base de clásico y contemporáneo porque es el inicio de todo.

-¿Tienen algún certamen en mente para la próxima temporada?

-Con las pequeñas seguiremos concursando, porque, como experiencia para ellas, es fenomenal. Para las mayores, estamos intentando buscar formación. Por ahora, para ellas es tocar escenario, tocar tablas, y a ver si el día de mañana el baile se puede convertir en su vida.