Un grupo de trabajo estudiará si la dificultad de la selectividad difiere de una comunidad a otra

Un grupo de trabajo estudiará si la dificultad de la selectividad difiere de una comunidad a otra

Educación, autonomías y universidades analizarán la situación después de que se hayan observado «algunas incidencias» en las pruebas que remarcan «algunas dificultades diferentes», según apunta la ministra Celaá. Los rectores rechazan que los datos avalen estas divergencias

LA VERDAD / EFE

El Ministerio de Educación, las comunidades y las universidades van a formar un grupo de trabajo para estudiar si, según la región donde se examine el alumno, existe diferente grado de dificultad en la Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad (EBAU), también conocida como selectividad.

Así lo anunció este miércoles la ministra de Educación en funciones, Isabel Celaá, después del debate suscitado desde algunos partidos (PP y Ciudadanos), comunidades (Galicia y Castilla y León) y asociaciones de alumnos para que esta prueba obligatoria para acceder a la Universidad sea igual para toda España. Los alumnos de la Región se encuentran, en las últimas convocatorias, entre los que han obtenido mejores datos.

Celaá afirmó que se han observado «algunas incidencias» en las pruebas que remarcan «algunas dificultades diferentes» por comunidades. Por ello, su departamento creará un grupo de trabajo técnico que «sea capaz de identificar» si ha habido diferencias que afectan a la equidad, la cual debe garantizar el Gobierno, subrayó la ministra.

Sin embargo, Celaá no se mostró partidaria de una prueba «exacta» para todos pues cada comunidad tiene competencias y capacidades y en algunas materias se estudian cosas diferentes dentro de un mismo currículo. Sin querer entrar a especificar las incidencias detectadas, comentó que ha sabido de las quejas por la dificultad en un examen de matemáticas en la Comunidad Valenciana. También apuntó a las diferentes formas que puede haber a la hora de puntuar negativamente o no las faltas de ortografía en una prueba.

El examen de Matemáticas II al que se refería la ministra ha llevado a casi 27.000 personas a firmar en la plataforma ciudadana change.org pidiendo soluciones ante «el examen más difícil de todos los años». Pero el coordinador general de las Pruebas de Acceso a la Universidad del sistema universitario valenciano, Antoni Gil, aseguró que el examen «no se sale del currículum de Bachillerato y todas las preguntas tienen solución correcta».

Según Gil, los entendidos en matemáticas han considerado que no tiene el nivel de dificultad que señala la petición de firmas. Además, recordó que en la Selectividad del año pasado ocurrió lo mismo con el examen de Matemáticas Aplicadas y se pidió su impugnación, pero al final no se presentó ninguna reclamación formal sobre su contenido, los porcentajes de las notas no bajaron y fueron similares a los niveles de años anteriores

Por su lado, la Conferencia de Rectores CRUE emitió un comunicado para «despejar cualquier incertidumbre que, como es habitual en estas fechas, se pueda haber generado entre los estudiantes y sus familias». Los rectores sostienen que no hay ningún informe académico que sostenga con «datos contrastados» que hay pruebas más fáciles que otras en la EBAU y que es un examen que «funciona bien».

Las diferencias que pueda haber en los resultados de la Selectividad «no se explican por la mayor o menor dificultad de las evaluaciones», que suponen el 40 % de la nota de acceso a la Universidad, sino «por otro tipo de condicionantes socioeconómicos», opinan.

«Cada comunidad autónoma decide, dentro de unos márgenes muy tasados, qué examen concreto pone», recuerdan también la CRUE. La EBAU «funciona bien» y «cualquier intento de cambiarla debería hacerse desde el más amplio consenso educativo y tras un riguroso análisis de la realidad», añaden los rectores.