El futuro era el Renacimiento

Elena González-Blanco, durante su intervención en el congreso Women in Science and Innovation. / WIS
Elena González-Blanco, durante su intervención en el congreso Women in Science and Innovation. / WIS

Una investigadora murciana en humanidades triunfa en una 'start-up' tecnológica | Elena González-Blanco encabeza el 'Ranking Choiseul 100' que aglutina a los ejecutivos con mayor potencial para liderar la economía del futuro

Rubén García Bastida
RUBÉN GARCÍA BASTIDA

Elena es una 'rara avis', una tejedora de puentes entre disciplinas, un alma de humanidades que triunfa en el mundo de la alta tecnología y los ingenieros. Esta murciana de 37 años, que acaba de ser elegida por el Instituto francés Choiseul como la joven ejecutiva de España con más potencial para liderar la actividad económica del futuro, ha aparcado una brillante carrera académica para encabezar la expansión en Europa de una 'start-up' estadounidense que une 'big data' y seguros.

El 'Ranking Choiseul', en el que figura como número uno este año, selecciona a los cien mejores jóvenes (entre 30 y 42 años) que hayan mostrado su excelencia en el ámbito empresarial y profesional. Se trata de un informe que no se basa en predicciones o modas, ni en influencia en redes sociales, sino «en potencialidades ya demostradas», según explican desde la propia institución. El análisis de los candidatos se adentra en aspectos tan variados como sus logros en «actividades ejecutivas, su inteligencia emocional o la capacidad de influencia», recuerda el presidente de Choiseul en España, Eduardo Olier.

Sin embargo la trayectoria de Elena González-Blanco se inició lejos de la vanguardia tecnológica. Hija del catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Murcia, Antonio González Blanco, pronto empezó a destacar en el ámbito académico. Terminó sus estudios de Bachillerato y COU en Murcia con matrícula de honor y Premio Extraordinario, dio clases de viola en el Conservatorio de la misma ciudad y estudió piano. En la universidad no fue diferente: acabó Filología Hispánica y, un año después, Clásica con sendos Premios Nacionales Fin de Carrera en la Complutense de Madrid, y, de ahí, a Harvard, donde fue profesora asistente en el Departamento de Lenguajes Romances entre 2006 y 2008, año en el que aún tuvo tiempo para doctorarse en Literatura Española.

Ha reorientado una brillante trayectoria como profesora e investigadora de letras hacia la aplicación empresarial del 'big data'

Cómo ha terminado una mujer de letras como gerente de una 'start-up' tecnológica solo lo puede explicar la inquietud extrema que la ha llevado a seguir ampliando conocimientos en todas las ramas. Su carrera, que ha crecido en la intersección entre las humanidades y las ciencias, y a caballo entre lo académico y lo empresarial, dio un giro tras conocer «a la persona que lleva toda la tecnología de la Biblioteca del Palacio Real. Me di cuenta de que necesitaba reciclarme y entrar de lleno» en ese ámbito. Así, en 2013 hizo un máster en la Carlos III sobre tecnología de bibliotecas digitales que fue el inicio de una transformación. «Quería enriquecer la parte que me faltaba de formación tecnológica sólida», afirma.

Trayectoria y logros

Gerente de Coverwallet en EU
, una 'insurtech', (término que nace de la unión de las palabras seguro y tecnología en inglés) nacida en 2015.
Investigadora principal
del proyecto de investigación europeo de excelencia ERC sobre poesía y web semántica.
Directora y fundadora
del primer Laboratorio de Innovación en Humanidades Digitales en español en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).
Docente e investigadora
en Harvard, King's College, Universidad Nacional Autónoma de México y Bonn.
Miembro del Comité Ejecutivo
de la Asociación Europea para las Humanidades Digitales (DH), el Comité de Centernet y del Scientific Advisory Board de Clarin.eu.
Premio Julián Marías 2017
de investigación en la categoría de menores de 40 años.
Doctora en Filología Hispánica
y primer Premio Nacional de Licenciatura en Hispánicas y Clásicas.
Máster en Bibliotecas Digitales
de la Universidad Carlos III de Madrid.
Top 100 mujeres de España
en las ediciones de 2016, 2017 y 2018 en el certamen lastop100.es.
Habla cinco idiomas
inglés, francés, alemán, italiano y el castellano natal.

Cambio de rumbo

«Estuve en la universidad hasta hace dos años y pico. Entonces me hicieron una oferta desde Indra (una multinacional española dedicada a asesoría tecnológica) para llevar toda el área de inteligencia artificial y tecnologías del lenguaje», señala.

Antes había sembrado el camino impulsando y dirigiendo la fundación del primer centro de investigación de humanidades digitales en español en la UNED. Su perfil de mujer del Renacimiento la llevó a pisar terreno casi virgen. «Empecé a hablar de tecnología en humanidades en un momento en el que, en este país, se orientaba mucho más a la ciencia. No había iniciativas más allá de las de digitalización de catálogo que los museos o las bibliotecas iban haciendo, pero a nivel de investigación, yo levanté un poco la mano y me metí en todas las iniciativas europeas que había». Así fue como obtuvo un proyecto del Consejo Europeo dotado con más de un millón de euros llamado 'Postdata', que promueve la aplicación de los datos abiertos y la web semántica a la investigación poética.

El conocimiento adquirido al abordar la digitalización de campos no tecnologizados la colocó en la rampa de salida para todo lo que vendría después. «De pronto explotó toda esta burbuja de inteligencia artificial, automatización y, sobre todo, tecnologías del lenguaje, que es donde yo más me movía», subraya. «La necesidad de avanzar en la comunicación por voz con las cosas ha hecho que las tecnologías semánticas hayan irrumpido muy fuerte».

Fue precisamente en un evento sobre inteligencia artificial cuando llegó el paso definitivo a la empresa: «Coincidí con el CEO de la 'start-up' Coverwallet, al que conocí en Estados Unidos cuando él estaba en el MIT. Me dijo: «Estoy buscando a una persona para expandir el negocio en Europa y quiero que seas tú».

«Necesitamos nuevas perspectivas para hacer más humana la tecnología»

Su llegada a Coverwallet, una empresa que ha logrado captar más de 30 millones de euros de inversión desde su fundación en 2015, ocurrió hace poco más de un año. Desde entonces, Elena se ha ocupado del lanzamiento de la plataforma en Europa. «Lo que hacemos es tecnología para seguros, venta y distribución, pero también muchísimos temas de 'data science' y de inteligencia artificial aplicada al dato de los clientes. Al final es un poco parecido a lo que hacía antes -apunta-. Estoy metida en la transformación digital de un sector no tecnologizado al que le ocurre lo mismo que le pasaba a las humanidades hace unos años».

Explica que su rol en este punto es «hacer de interprete entre el mundo tradicional y el del dato» aprovechando su formación en humanidades. «Al final, toda mi evolución en la tecnología ha sido desde el punto de vista de hacerla entender, y eso es algo que habitualmente falta cuando se abordan los proyectos desde el lado de la ingeniería. Hacen falta nuevas perspectivas para hacer más humana la tecnología».

Coverwallet, que cuenta con el también murciano Pedro Molina como director financiero, y cuyo fundador, Iñaki Berenguer, también aparece (12º) en el 'ranking Choiseul 100', ha reafirmado la fe de esta murciana en la formación humanísitica. «Cada vez valoro más el perfil que me han dado», subraya. «Hay mucha tecnología, pero también mucha necesidad de traducirla y de formar a la gente».

A la pregunta de cómo ha hecho para hablar cinco idiomas, aprender música, ser madre y formarse al más alto nivel, Elena responde con un escueto resumen y una sonrisa: «Bueno, son muchos años de hacer muchas cosas».