Tan fácil como tomarse una cerveza

La técnico y la voluntaria de SOI comparten mesa con Isabel Conesa, Juan Carlos Mellado y Cristina Pérez./Pablo sánchez / AGM
La técnico y la voluntaria de SOI comparten mesa con Isabel Conesa, Juan Carlos Mellado y Cristina Pérez. / Pablo sánchez / AGM

Más de 20 empresas se suman a la oferta de turismo solidario de la Fundación SOI en Cartagena

Marta Semitiel
MARTA SEMITIELMurcia

Todo ser humano está hecho de recuerdos; también los que tienen discapacidad intelectual. Por eso las memorias son, en cierta medida, esa vara de medir con la que se hace balance de la calidad de vida. Y esta no tendría mucho sentido «si al final el álbum de nuestros recuerdos solo está lleno de los días que vamos al trabajo, pero no tenemos viajes que recordar, momentos de fiesta con los amigos, experiencias en otros lugares y con personas más allá de nuestra familia», explica Isabel Rodríguez, técnico de la Fundación SOI. Ella es una de las personas que trabaja a diario para que los usuarios de Asido Cartagena y Astus, las dos asociaciones sin ánimo de lucro creadas por familiares de personas con discapacidad que impulsaron la Fundación SOI, tengan una amplia oferta de actividades de ocio.

La fundación recibe el 10% de las reservas hoteleras que se realizan a través de su página web

«El voluntariado enriquece porque llegas a tener mucha afinidad con ellos» Laura Fernández

«Para nosotros es importante poder salir con los amigos. Yo antes solo salía con mi familia, pero me lo paso mejor ahora con ellos, porque comparto más cosas y disfruto mucho», cuenta Isabel Conesa, participante de las actividades de SOI, con ayuda de Rodríguez. Sentados alrededor de una mesa Conesa, Juan Carlos Mellado y Cristina Pérez comparten un refresco con Laura Fernández, una de las voluntarias de la fundación. Para ella está claro que «hay personas que piensan que, por tener una discapacidad, no puedes salir a tomarte algo con tus amigos, o incluso que no puedes tener amigos. Pero es todo lo contrario. Amí una de las cosas que más me impresionó cuando empecé a salir con ellos fue esa, la capacidad que tienen para crear relaciones de amistad entre ellos». Hace casi un año que Laura comparte con los usuarios de SOI sesiones de cine, karaoke, bolera, bailes latinos, senderismo, cenas y meriendas. «Ellos saben que los voluntaios estamos aquí porque queremos, nadie nos obliga, y eso lo valoran muchísimo. Además al final llegas a tener verdadera afinidad con los grupos y es muy gratificante», añade. Como ella, unos 40 voluntarios ayudan en las labores de apoyo de las actividades organizadas por SOI. «Nuestro objetivo era que las personas con discapacidad intelectual y parálisis cerebral tuvieran una oferta de ocio amplia e inclusiva que saliera de los centros de día, para que pudieran disfrutar de los mismos sericios y tuvieran las mismas oportunidades que el resto de la sociedad. De ahí la necesidad de brindarles apoyos que los guíen, les ayuden a tomar decisiones y equilibren el déficit cognitivo que puedan tener, por ejemplo, para manejar el dinero o para leer la carta de un bar», explica David Rivera, presidente de la fundación.

Hosteleros solidarios

Hace siete años que SOI inició su proyecto de ocio inclusivo con una treintena de participantes. Ahora, más de 80 personas se apuntan cada fin de semana a las actividades «que ellos quieren, porque además es que son ellos los que piden hacer ciertas cosas y nosotros los escuchamos y vamos con ellos», añade Rodríguez. Un servicio que consiguieron profesionalizar de forma que, en todas las actividades hay un técnico de SOI y un voluntario, «porque él participa pero en ningún caso es responsable». Cada miércoles, la fundación distribuye por los centros de día la carta de actividades del fin de semana. «Es el momento que esperan con más ganas muchos de ellos, como Cristina, por ejemplo, que ya desde el martes empieza a preguntar». Para colaborar con el desarrollo de este ocio inclusivo, la fundación acaba de presentar el proyecto de colaboración ciudadana 'SOI Turismo', una iniciativa que ya aglutina a más de 20 empresas y que cuenta con el apoyo de la Obra Social 'La Caixa'. «Somos una fundación que necesita contratar profesionales y necesitamos recursos económicos. Por eso se nos ocurrió este proyecto de autofinanciación con empresas vinculadas al ocio: hemos creado una red de establecimientos solidarios para que toda la sociedad pueda contribuir con SOI», explica el presidente. Por ejemplo, reciben el 10% de las reservas de alojamiento que se realicen a través de la web de SOI, o un porcentaje de las tapas y bebidas solidarias que ofrezcan los establecimientos colaboradores. Así, «ayudar a los demás es tan fácil como salir a tomarse una cerveza».