Expertos en climatología prevén 'gotas frías' más recurrentes

Participantes y organizadores del XI Congreso Internacional de la Asociación Española de Climatología, en la UPCT. / pablo sánchez / agm
Participantes y organizadores del XI Congreso Internacional de la Asociación Española de Climatología, en la UPCT. / pablo sánchez / agm

Más de 150 científicos estudian en la UPCT la evolución del cambio climático y la forma de concienciar de sus efectos a la sociedad

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

La cuenca mediterránea está abocada a sufrir, cada vez de forma más frecuente, las lluvias torrenciales derivadas de la 'gota fría' y sus devastadores efectos en las personas, en el patrimonio público y privado y en el entorno natural. Más de 150 expertos en climatología debaten hasta mañana viernes, en la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT), la evolución del cambio climático y sus consecuencias, también en la Región de Murcia. Pero la primera jornada vivida ayer en la Facultad de Ciencias Empresariales reveló el convencimiento de los estudiosos de que no hay vuelta atrás, por ahora, en la proliferación de temporales como 'Leslie', hace unos días, y 'Michael', en las próximas 72 horas.

Los participantes en el foro universitario que fueron consultados por 'La Verdad' indicaron que, sin incurrir en tremendismos, los datos corroboran una mayor tasa de repetición de fenómenos tormentosos de gran impacto en la ciudadanía. «El riesgo es cada vez mayor», explicó el organizador del simposio, Juan Pedro Montávez, justo antes de la inauguración a la que asistieron el director general de Medio Ambiente de la Comunidad, Antonio Luengo, y la alcaldesa de Cartagena, Ana Belén Castejón. Montávez apostó por que el cambio climático está detrás de esa recurrencia.

Además, sus efectos destructivos sobre el creciente desarrollo urbano y la proliferación de infraestructuras saltan a la vista con mayor intensidad que antes, admitió el delegado de la Agencia Estatal de Meteorología, Juan Antonio Palenzuela. La razón es que «hay más y están más expuestas», explicó. Por contra, la mayor capacidad de alerta y movilización preventiva de los Servicios de Emergencias ha reducido los daños personales. «Si echamos la vista atrás unos años o incluso unas décadas, podemos ver que había muchas más víctimas», aseveró.

Para Montávez, hay una combinación de factores tras esta sucesión de fenómenos tormentosos. «El cambio climático causa el calentamiento del agua del mar, la evaporación y el aumento de un riesgo, cuyas variables son difíciles de predecir», dijo. A quienes consideran que las emisiones de efecto invernadero no tienen nada que ver, este científico les advirtió que están en un error. «No tiene discusión. Sus consecuencias ya están aquí. La evolución es lenta, pero ya se pueden apreciar diferencias respecto al comportamiento atmosférico en el pasado y ver que este fenómeno se reproduce cada vez más a lo largo del año», advirtió. A su juicio, la inquietud ciudadana está centrada en sus efectos sobre los temporales. Pero, según su experiencia, el impacto va más allá y abarca desde la proliferación de incendios a los cambios bruscos en las temperaturas y a la extensión de la desertificación.

En el caso de la Región de Murcia, la inestabilidad derivada del calentamiento global (mayor evaporación y más humedad ambiental tras una condensación acelerada, que puede dar lugar a un temporal) se une la denominada Depresión atmosférica en Niveles Altos (DANA), un 'río' atmosférico mediterráneo que desencadena la condensación.

El Mediterráneo español sufre, otoño tras otoño, la amenaza de la conjunción de estos dos fenómenos. Saber comunicar con precisión dónde tendrá efectos más destructivos es el principal reto de los meteorólogos y acertar con modelos generales que permitan preverlos con cierta antelación es el desafío para los climatólogos.

«Hemos trabajado mucho la predicción a corto plazo y también la capacidad para alertar a la ciudadanía. Lo que nos faltan son modelos a medio plazo», aseguró ayer María Brunet. La presidenta de la Comisión de Climatología de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) protagonizó una de las sesiones más interesantes. En ella explicó que es básico perfeccionar la capacidad para informar a los agentes cuyas decisiones dependen del clima, como los agricultores, los planificadores urbanos y los gestores de recursos hídricos y forestales. Solo así tendrán herramientas para prevenir los efectos de las sequías, de las olas de calor, de los temporales de frío y de lluvias torrenciales.

Evitar simplificaciones

Contra la incertidumbre que actualmente atenaza a todas estas personas, «lo más fácil y lo que hay que evitar es el dramatismo o exagerar ante la opinión pública, simplemente para simplificar». De hecho, la última sesión del congreso, mañana, será abierta al público y pretende hacer pedagogía sobre la información que llega a los ciudadanos por los medios de comunicación. A juicio de Brunet, queda mucho por hacer para conseguir modelos de predicción del comportamiento atmosférico. En todo caso, está convencida «de la influencia del cambio climático».

A medio y largo plazo, «la respuesta la tienen los gobiernos de los distintos países, en su compromiso para rebajar las emisiones de efecto invernadero» y favorecer la recuperación de las «tecnologías de producción de energías limpias como la eólica y la solar. España era líder en los años 80 y 90, hasta que se fueron al carajo por malas prácticas empresariales», dijo.

Por último, los expertos utilizarán el simposio para advertir públicamente de los efectos del cambio climático a medio y largo plazo. «La subida del nivel del agua ya ha comenzado a afectar al Delta del Ebro y La Manga del Mar Menor también está en riesgo», apuntó.