Especialistas unifican criterios en el uso de biomarcadores para las enfermedades autoinmunes

Este miércoles tuvo lugar la reunión en la Jornada de Autoinmunidad en el hospital Santa Lucía, en la que se persigue que los laboratorios informen siguiendo un protocolo unificado y que los resultados sean transferibles a otros

EPMurcia

Intentar que todos los laboratorios de la Región informen siguiendo un protocolo unificado y que los resultados de un laboratorio sean transferibles a otro son algunos de los objetivos de la Jornada de Autoinmunidad que se celebró este miércoles, en el hospital de Santa Lucía.

Para ello, la reunión, presentada por la jefe del servicio de Análisis Clínicos del Complejo Hospitalario de Cartagena, María Dolores Albaladejo, contó como ponente con Pedro Martínez, facultativo especialista del Servicio de Inmunología del Hospital Clínico Virgen de la Arrixaca, responsable de la autoinmunidad en el centro, quien abordó las enfermedades autoinmunes desde la recomendación de determinados algoritmos y la necesidad de la unificación de criterios.

Los avances, tanto del conocimiento sobre autoanticuerpos como de la tecnología, propiciaron que aumente el número de pruebas solicitadas, y, como consecuencia, el número de enfermedades autoinmunes diagnosticadas, explica María Dolores Albaladejo. Detectar los autoanticuerpos es un elemento central en el diagnóstico y el seguimiento de las enfermedades autoinmunes, pero estas pruebas se analizan en cada laboratorio clínico con distinta metodología en muchos casos, añade.

Albaladejo destaca que «en nuestro laboratorio trabajamos con algoritmos diagnósticos, para cribar e ir ampliando el tipo de pruebas que se realizan al paciente de manera secuencial en función de los resultados obtenidos, con el fin de conseguir la mayor especificidad sin perder sensibilidad». El hospital Santa Lucía ofrece un panel de más de 30 pruebas en la unidad de autoinmunidad y realiza una media de 3.700 determinaciones al mes, siendo uno de los laboratorios mejor dotado tecnológicamente de la región.

La prueba más conocida son los anticuerpos antinucleares (ANA) asociados a lupus eritematoso sistémico, pero hay otras muchas enfermedades autoinmunes, como la celiaquía, la artritis reumatoide, el síndrome antifosfolípido primario o las tiroiditis autoinmunes, asociadas a la producción de autoanticuerpos.

El cuerpo produce anticuerpos para atacar y destruir sustancias como bacterias y virus. Pero en el caso de las enfermedades autoinmunitarias, los anticuerpos atacan y destruyen los tejidos del cuerpo. En las enfermedades autoinmunes, el sistema inmunitario ataca las estructuras de su propio cuerpo. Los síntomas y por tanto el tipo de enfermedad varían en función de la estructura atacada, como puedan ser los nervios, las articulaciones, o un órgano vital.

Esto puede conducir a enfermedades, como artritis reumatoide, esclerodermia y lupus, y patologías que afectan a los tejidos conjuntivos, como la piel y las articulaciones, y a los vasos sanguíneos y otros tejidos. Los avances tecnológicos y los estudios epidemiológicos nos permiten conocer cada vez mejor la relación entre autoanticuerpos y enfermedad. Actualmente, se conocen en torno a 81 enfermedades autoinmunes distintas, las cuales pueden ser localizadas, afectar por ejemplo a un órgano concreto, o sistémicas.