Las empresas aseguran más las ventas ante el riesgo de impagos y la amenaza del 'Brexit'

Un tráiler carga la mercancía en la zona de logística de la empresa molinense de edulcorantes Zukán, que asegura siempre todas sus operaciones. / Javier Carrión / AGM
Un tráiler carga la mercancía en la zona de logística de la empresa molinense de edulcorantes Zukán, que asegura siempre todas sus operaciones. / Javier Carrión / AGM

La penetración del seguro de crédito supera la cuota del 10% en la Región, frente al 4% nacional, con el mayor peso del sector agroalimentario

Zenón Guillén
ZENÓN GUILLÉN

El aseguramiento de operaciones del tejido empresarial de la Región da pasos adelante. Y lo hace de forma paulatina, aunque todavía vaya despacio. El importante peso exportador murciano, unido a la incertidumbre reinante en los mercados internacionales y amenazas como el 'Brexit', son factores que contribuyen en mayor medida a que aumenten las mercantiles que buscan garantizarse los cobros por ventas de productos y servicios. Así, la cuota de penetración del seguro de crédito en la Región supera ya el 10%, según estimaciones de las principales compañía del sector, como es el caso de Solunion, frente a la tasa media española que ronda solo el 4%.

La previsión de una ralentización de la economía a lo largo del presente año a nivel global, tal como ya se apreciaba en el último trimestre de 2018, es una realidad que alerta a todos los sectores y que anticipa un aumento de las insolvencias empresariales en muchos países europeos -principal mercado de las exportaciones murcianas-, además de que llega a su final el ciclo expansivo vivido en los últimos ejercicios. Ahí se inscribe el ejemplo concreto de Italia. Al respecto, la aseguradora líder en este segmento, Crédito y Caución, anticipa la primera subida de las insolvencias desde la crisis. En cambio, España resiste, por lo que se prevé que siga la tendencia a la baja.

No obstante, más allá de las nuevas amenazas exteriores, lo que justifica la mayor implantación de los contratos de garantías de cobro en la Región con respecto al conjunto nacional, se trata de «la cultura de seguro de crédito que hay entre los empresarios locales, eminentemente exportadores, con una dilatada experiencia; que son conscientes de la necesidad de protección frente al riesgo desde hace mucho tiempo», reconoce el director de la zona Sureste de Solunion, Ricardo Tejera.

La ralentización de la economía anticipa más insolvencias en Europa y daño a la exportación

Igualmente, aunque sobresale su preponderancia en sectores como la agrolimentación, sobre todo con los productos perecederos -donde se estima que siete de cada diez empresas protegen sus ventas a crédito mediante este sistema-, también resalta su presencia en transporte, químico y distribución 'retail', lo que «juega a favor de la implementación del seguro de crédito en el ADN del empresario murciano», añade.

Exportación de frutas

El director gerente de la cooperativa abaranera Frutas Campo de Blanca, Domingo Vázquez, resalta que «nosotros tenemos claro que todo tiene que estar asegurado». Por ello no escatiman a la hora de proteger las ventas, más si cabe cuando el 80% de su producción de frutas de hueso y uva, que ronda los 8 millones de kilos anuales, se destina al extranjero. Y, precisamente, el Reino Unido, lastrado por la sombras del 'Brexit', cuyo plazo para hacer efectiva la ruptura se extenderá hasta octubre -tras el nuevo plazo dado por la Unión Europea la pasada semana-, es su principal mercado, al absorber un tercio de toda la exportación.

Vázquez reconoce que «existe bastante preocupación con lo que pueda ocurrir de cara al futuro». Eso sí, por lo menos para la inminente campaña, que empieza en breve con las variedades extratempranas de nectarina y melocotón, ya se respira mejor debido al retraso de la fecha de salida para negociar y a la tranquilidad que les han transmitido sus numerosos compradores británicos, que, en muchos casos, «han abierto ya oficinas en España» para buscar fórmulas que minimicen el impacto.

Hay que tener en cuenta que el seguro de crédito ofrece una cobertura que es decisiva para las pymes, especialmente de cara a contrarrestar las posibles pérdidas sufridas por insolvencias o la morosidad de los clientes. Un mecanismo para cubrirse en una transacción con aplazamiento de pago que garantiza la cobertura desde la prevención, gracias a los análisis de riesgo que permiten determinar la conveniencia de otorgar crédito; el recobro, mediante el cual se ponen en marcha mecanismos para lograr que una cuenta impagada sea saldada; y la indemnización, cuando el impago del deudor se vuelve definitivo debido a la insolvencia.

No se ve como un gasto

«El seguro no es un gasto, es una tranquilidad y un proceso necesario más de la venta, algo que consideramos imprescindible», subraya también el director ejecutivo de Zukán, Marcos Sáez, empresa de edulcorantes de Molina de Segura, que trabaja con Solunion. Una práctica que cobra todo su sentido ante su comercialización en un mercado clientelar muy atomizado -3.500 firmas activas-, junto al impulso de su proceso de internacionalización.

«Porque si algo hemos aprendido desde nuestra fundación, hace 25 años, es que una empresa madura no tiene por qué arriesgar, por lo que no vendemos sin estar asegurado el cobro», hace hincapié Sáez, quien insiste en que «el precio de dormir tranquilo se paga a gusto». En su caso, el coste de esta factura asciende hasta los 100.000 euros anuales.

Tanto la compañía Crédito y Caución (60% de cuota de mercado), como Solunion (21%), se sitúan como los principales operadores del negocio del seguro de crédito en la Región. Y aunque mantienen un cierto equilibrio en cuanto al volumen de primas, se diferencian en que la primera cuenta con un mayor número de pymes contratadas. «Más de 700 empresas aseguran sus operaciones con Crédito y Caución, tanto en el mercado doméstico como en sus exportaciones. De ellas, más de la mitad pertenecen al sector agroalimentario, uno de los más intensivos en el uso de la protección y garantía del seguro de crédito», destaca su director territorial en Murcia, Jesús Ángel Victorio.

Solunion, por su parte, cuenta con más de 150 sociedades murcianas (21%), de las que el 73% son compañías exportadoras, especialmente de tamaño medio y grande, cuyo principal destino es la UE, en particular Italia, Francia, Alemania, Portugal y Reino Unido. Su principal sector es el agroalimentario, dentro del que cuenta con grandes empresas como ElPozo o Jimbofresh, pero también con enseñas como Crown Food (Mivisa), Auxiliar Conservera y Hefame, entre otras. De hecho, asegura ventas por más de 2.300 millones de euros.

Crédito y Caución, con 700 empresas clientes, y Solunion, con 175, lideran el mercado

Su evolución ha sido de crecimiento continuo, sustentado fundamentalmente en la incorporación de empresas que provenían del autoseguro y que «han visto en nosotros una forma de consolidar su crecimiento de forma estable», advierte su responsable en la zona.

Victorio, de Crédito y Caución, aclara que, aunque el sector agroalimentario «está especialmente pendiente de la evolución del 'Brexit'» al tener un porcentaje importante de sus exportaciones en Reino Unido, «las operaciones no han dejado de crecer». Y es que, «sin duda, nuestros clientes han puesto en marcha planes de contingencia, en el supuesto de que se implanten barreras de entrada que afecten a su competitividad en Reino Unido, pero mientras operan con total normalidad».

En su opinión, «a pesar de la creciente incertidumbre, las empresas que cuentan con un seguro de crédito trabajan con la seguridad de que sus operaciones están cubiertas del riesgo de impago».

Por otra parte, sobre la situación económica actual, Tejera, de Solunion, insiste en que, «según nuestras estimaciones, estamos ante un cambio de ciclo económico y, hoy más que nunca, las empresas han de contar con un socio que vigile sus clientes actuales y les ayude a consolidarse en los nuevos mercados donde pretenda instalarse». De ahí que «la cercanía al riesgo se nos antoja fundamental para anticiparnos a los cambios en la situación financiera de las empresas y, de este modo, prevenir escenarios de impago», concluye.

Sobre la evolución del mercado de crédito, es cierto que las primas totales del sector han ido decreciendo debido al descenso del precio por la baja incidencia, aunque también es fruto de un mercado más competitivo entre las propias compañías.

Expansión con los sectores químico y energético

Dos sectores murcianos que se están convirtiendo en otro nicho de expansión para los seguros en la actividad empresarial son el químico y el energético, donde se experimenta una importante penetración gracias a su potencial exportador. En concreto, las ventas de derivados de petróleo al extranjero rondan los 2.800 millones al año, lo que representa más del 25% del comercio exterior murciano. Y, precisamente, Italia es el principal destino de estos productos, un país en el que se espera un aumento del 6% en las insolvencias por quiebras.

También hay que destacar la evolución de la energía fotovoltaica y térmica en la Región, que está posibilitando un importante desarrollo tecnológico que ha permitido a empresas de referencia, como Soltec, dar el salto fuera con un alto valor competitivo.

Por su parte, el sector químico se confirma como otra importante vía de negocio en otros países. Algo que tienen en cuenta las aseguradoras. «En 2018, las ventas al exterior de productos químicos crecieron un 4,8%. Este sector busca evolucionar hacia una nueva fase donde el I+D+i, la lucha contra el cambio climático y la economía circular sean las claves para su crecimiento y expansión», indica el jefe regional de Solunion, Ricardo Tejera.